CULTURA ■ PATRIMONIO
‘Miguelón’, entre aperos de labranza
El Museo Etnográfico exhibe réplicas de los principales hallazgos de Atapuerca. Es el acto estrella de su aniversario

Un visitante, frente a la réplica del célebre 'Miguelón'.
Acostumbrados a convivir con útiles y aperos de hace, como mucho, doscientos años, las paredes del Museo Etnográfico de León dieron ayer un salto en el tiempo de varios cientos de milenios al rodearse de testigos del propio amanecer del hombre. El centro con sede en el antiguo convento de San Agustín de Mansilla de las Mulas cumple estos días su décimo aniversario y una de las iniciativas programadas para celebrarlo ha sido el montaje de la exposición Sierra de Atapuerca. Un millón de años de historia, que podrá verse en la planta baja del edificio hasta el 27 de mayo gracias al entendimiento entre la Diputación leonesa y el Museo de la Evolución Humana de Burgos.
El público puede aquí toparse, frente a frente, con réplicas de algunos de los hallazgos que en su día revolucionaron el conocimiento de la palentología mundial, como el célebre Miguelón, un cráneo de Homo Heidelbergensis de hace 500.000 años, o el maxilar de Homo Antecessor encontrado en la Gran Dolina, de hace 850.000 (en la foto). Y fragmentos de huesos de pies y manos de los primeros habitantes de la península, así como algunas de las herramientas que emplearon, comparten espacio con otros restos —siempre copias— de animales entre los que vivían, de los que se alimentaban o a los que se enfrentaban, por ejemplo un lobo más pequeño que los actuales, linces, hienas, ciervos, panteras y cuones, especie de cánido. Paneles explicativos, gráficos y una maqueta del yacimiento completan una muestra, en exceso sintética, cuyo objetivo es eminentemente didáctico, hicieron hincapié sus responsables.
La exposición, además, se inscribe en la política del museo burgalés de «no ceñirse a los muros del edificio» y sacar fuera sus principales maravillas. «Antes decíamos que en Atapuerca habría trabajo para nuestros nietos, pero ahora aseguramos que lo tendrán incluso nuestros bisnietos», comentaba ayer la coordinadora general del museo, Aurora Martín, que hizo de guía en una visita inaugural a la que acudieron el presidente de la Diputación, Juan Martínez Majo; el alcalde de Mansilla, José Luis Méndez; el diputado de Cultura, Miguel Ángel Fernández, y otros miembros de la corporación. Javier Lagartos, técnico del museo, presentó el acto. Martín se refería así a la gran cantidad de material que sigue apareciendo en la sierra, y explicó al Diario los próximos desafíos del equipo científico que lo dirige: «Acabamos de encontrar nuevos restos de Neanderthal, uno de ellos en la Cueva del Fantasma, donde la Junta de Castilla y León ya ha licitado las obras para su cubrición y acceso». «Pocos lugares habrá en el mundo con la riqueza y variedad de restos que tiene Atapuerca», afirmó.
Por su parte, el presidente de la Diputación habló de los diez años del Etnográfico, «uno de los mejores museos del país en su campo», dijo, y avanzó que preparan otra exposición relacionada con el origen del hombre, «una tercera centrada en el nacimiento de la escritura desde el siglo VIII y una cuarta vinculada a las figuras de Santa Teresa y San Juan de la Cruz». En el acto también estuvieron presentes usuarios del Centro Sagrado Corazón, dependiente de la institución provincial, que visitaron visitaron la muestra en el nuevo microbús adquirido por la Diputación por 179.000 euros para facilitar su integración social. Majo no olvidó recordar que a lo largo de esta década han sido 120.000 los visitantes que han pasado por un museo —de ellos, 6.400 peregrinos—, que cuenta con más de 2.000 piezas divididas por áreas temáticas en sus 5.000 metros cuadrados y que lleva ya registrados cerca de 240 expedientes de donación. «Aquí se alberga la huella de León, nuestra memoria, aquellos modos de vida de nuestros antepasados que han forjado el actual carácter y forma de ser del leonés», expresó el presidente. Las celebraciones incluirán, en próximos meses, visitas guiadas, conciertos y filandones.