MINORÍAS ABSOLUTAS
Lobo
Uno comprende que el mundo funciona demasiado mal cuando se da cuenta de que los problemas que nos encontramos a nivel global, contrastados con estudios serios y científicos, se trasladan de una manera banal y patética a la legislación a través de la política.
Es de risa que se acuerde reducir las emisiones de CO2 poniendo cuotas máximas por —esa ley tramposa que inventa la mala política— vender cuotas de CO2 a otros países que no llegan al límite a cambio de dinero. Si el acuerdo era reducir algo que nos daña a todos… y todos nos damos cuenta de que hay que reducirlo… ¿Qué sentido tiene engañarnos?
En lo referente a ecologismo y conservación natural de nuestro entorno, casi toda la legislación baila a este son. Un cúmulo de despropósitos que poco trasciende y por el que poco nos preocupamos pues bastante tenemos con el paro, la corrupción, Catalunya o el Madrid-Barça. Pero la verdad es que seguimos primando un beneficio económico rápido a un derecho socio-ecológico justo y con miras de futuro.
Hace menos de dos semanas salía una sentencia que poco ruido ha hecho, y que no obstante importa mucho en esto de legislar a favor de lo importante. El Tribunal Superior de Justicia ha tumbado una ley por la que la Junta de Castilla y León permitía matar más de 140 lobos en la temporada 2015-2016. Es curioso que la justicia venga tarde, después de la matanza; pero no es una sentencia echada en saco roto pues en nuestra región siguen creyendo que el lobo es el diablo que procura todos los males. Hasta tal punto es así, que sigue en vigor un plan similar, esta vez para seguir matando 143 lobos al año hasta el 2019.
Pese a que se ha demostrado que la política de matar lobos para proteger ganado no funciona, ciertos estamentos políticos siguen en sus trece para diezmar una especie que equilibra y tiene sentido en un ecosistema al que pertenecen por derecho propio. Los jueces dictan nuevamente a favor del lobo, dejando claro que no es una especie cinegética ni cazable.
Pero el PP en nuestra comunidad y en otras, como la de Aragón, siguen intentando hacernos ver que el lobo es una especie invasora y peligrosa de la cual hay que deshacerse. Es lo de siempre: ante el desconocimiento, la purga y el exterminio.
Hoy, día en que nació y murió uno de los grandes defensores del lobo en nuestro país, os dejo con unas sabias palabras de Félix Rodríguez de la Fuente a favor de este hermoso animal: «Hasta ahora, los hombres me habían contado una sarta de falsedades. En cambio, cuanto los lobos me han dicho es una verdad inconmovible. El lobo cruel es un protector incondicional de los débiles; el lobo traicionero es capaz de morir por fidelidad; el lobo asesino es un cazador que mata para comer pero detesta la violencia». Piensen quién es más atroz, el lobo o los que persiguen aniquilarlo; luego… eduquen al respecto.