Jamuz, Eldorado romano
El profesor leonés Javier Fernández Lozano descubre que esta comarca fue la primera que sondearon los romanos, antes que la Valdería y la Valduerna.
Estanques en el valle del Eria. F.LOZANO.
Jamuz fue el primer objetivo. Los romanos sondearon a fondo esta comarca en busca de oro antes que la Valdería y la Valduerna. El geólogo leonés Javier Fenrández Lozano halló las primeras pistas hace dos años, tras el hallazgo de nuevas explotaciones en el área del río Jamuz. Ahora es una certeza. Con drones y tecnología Lidar (que permite cartografiar el terreno desde el aire) un equipo multidisciplinar de científicos de las universidades de Cantabria y Salamanca ha ‘barrido’ 40.000 hectáreas, que comprenden todo el valle del Jamuz, el Eria (hasta Zamora) y la Valduerna. En esa vasta área han detectado pequeñas explotaciones, muy dispersas y, sobre todo, erráticas. «Cuando buscas oro, no lo encuentras a la primera», explica Fernández Lozano. Se trata de prospecciones poco profundas, difíciles de identificar sin las nuevas tecnologías, porque se trata de zanjas que en algunos casos se reutilizaron siglos después para otros fines, fundamentalmente agrícolas.
Estanque en Jamuz. F. LOZANO.
Las conclusiones de la investigación ya han sido publicadas en la prestigiosa revista Journal Archaelogical Science y el mes próximo las expondrán, junto a otros trabajos del área del Teleno, en el congreso geológico más importante de Europa, que tendrá lugar en Viena, el European Geoscience Union, con el fin de «hacer llegar a la comunidad internacional el valor patrimonial de estos pueblos».
Los investigadores no se limitaron a rastrear la numerosas huellas romanas en la comarca de Jamuz, sino que incluso batearon 3.000 kilos de sedimento en el río «y en puro invierno». Apenas extrajeron la cuarta parte de lo que se obtiene en grandes explotaciones —en torno a 32 miligramos de oro por metro cúbico—. La principal conclusión es que los romanos ‘peinaron’ primero el Jamuz, donde el escaso interés minero les llevó a abandonar pronto en busca de mejores yacimientos en las zonas limítrofes, uno de los motivos por los que podría no haber restos de material arqueológico o epigráfico. Así, continuó la búsqueda de oro hacia las cotas altas de los valles próximos (Eria y Valduerna), donde las explotaciones ya son a gran escala.
Esta investigación permite proporcionar nuevos datos que ayudan a completar el puzle de la minería romana. Los buscadores romanos habrían llegado a la comarca de Jamuz bajo el mandato del emperador Augusto, mientras que la minería de la Valduerna es posterior —de la época de Tiberio—. Recuerda el geólogo leonés que Jamuz está entre Astúrica Augusta y Petavonium, un punto de partida en la exploración de oro más lógico que la Valduerna, cuya ‘conquista’ llegaría después.
El hallazgo, que replantea el origen de la minería del oro romana, no se cierra aquí. Fernández Lozano avanza que su intención es continuar investigando en el entorno de la Sierra del Teleno, donde hay innumerables depósitos de conglomerados de color rojizo, denominados ‘rañas’, en los que se acumula el oro.
El próximo año prevé llevar a cabo un congreso en La Bañeza y dar a conocer rutas para visitar los enclaves ‘pioneros’ de la fiebre del oro en esta zona de Hispania. Y es que el paso del tiempo y la actividad humana han ido ocultando y destruyendo parte de ese extenso patrimonio minero. A Fernández Lozano le gustaría que su investigación ?sirva como herramienta para que estas comarcas puedan revalorizar su pasado aurífero.
El profesor leonés Javier Fernández Lozano. F. LOZANO.