Polanski enturbia el arranque de la Mostra que inaugura el director Kore-eda
efe | venecia
La polémica por la presencia de Roman Polanski en la sección oficial de la 76 Mostra de Venecia arreció en la jornada de inauguración al anunciar la presidenta del jurado, Lucrecia Martel, que no asistirá a la gala en la que se proyectará el último trabajo del cineasta.
Polanski, en busca y captura de EEUU por la violación de una menor en 1977, presentará el viernes a competición J’accuse: El oficial y el espía en la que dará su visión sobre el caso Dreyfus. Se espera que a la gala asista solamente su reparto, encabezado por su esposa Emmanuelle Seigner, junto a Jean Dujardin y Louis Garrell y que, a lo sumo, el director esté presente vía teleconferencia.
Si pone un pie en Italia corre el riesgo de ser detenido para su extradición a Estados Unidos, como ya le ocurrió hace una década en el festival de cine de Zúrich.
Martel confesó que le ha resultado difícil tomar una decisión sobre su participación en el jurado de esta Mostra debido a la participación de Polanski y también ha tenido en cuenta la posición de su víctima que a día de hoy considera el caso cerrado. La tensión era palpable en la sala ya que, a su lado estaba el director del certamen, defendiendo lo contrario.
El otro tema en el que se ha abierto una grieta entre Barbera y Martel ha sido el de la escasa presencia de mujeres en la sección oficial: solo dos -la saudí Haifaa Al Mansour y la australiana Shannon Murphy-, frente a diecinueve realizadores hombres.