Mañueco llegará «hasta el final» con la calzada romana destrozada
Confesó estar «consternado» por los daños causados y defendió que los ciudadanos y administraciones tienen que concienciarse sobre la protección del Patrimonio

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, recorrió ayer el tramo de calzada romana destruido en Castrocalbón. DL
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Manueco, aseguró ayer en La Bañeza estar «consternado» tras comprobar los daños causados a la calzada romana que discurre por Castrocalbón, y ha garantizado que el Gobierno autonómico llegará «hasta el final» en este caso.
Durante su intervención en la inauguración de la Casa de la Poesía, que albergará el legado de Antonio Colinas, el jefe del Ejecutivo ha explicado que ha aprovechado su viaje a León para conocer el estado de la calzada romana dañada hace unos días en Castrocalbón por las obras en un camino agrícola y ha recalcado que el Gobierno prosigue con el expediente sancionador para llegar hasta el final.
Mañueco ha remarcado que la conservación del Patrimonio «es cosa de todos» y ha recordado que el Gobierno autonómico ha iniciado un expediente sancionador para depurar todas las responsabilidades pertinentes.
Cuidar el Patrimonio es algo «fundamental», ha reclamado el presidente, quien ha asegurado que todos los ciudadanos y todas las administraciones tienen que concienciarse sobre su protección y cuidado».
La Junta de Castilla y León abrió expediente administrativo sancionador la pasada semana a los ayuntamientos leoneses de Castrocalbón y San Esteban de Nogales por las obras promovidas por la Mancomunidad La Cabrera-Valdería, que han causado daños a un tramo de 1,2 kilómetros de la calzada romana conocida como la Vía del Obispo.
Dicha calzada, también denominada Calzada de Nuestra Señora, tiene su origen en Astorga, la antigua Astúrica Augusta romana, y su fin en la ciudad también romana de Braga o Bracara Augusta, en Portugal.
Se trata de un itinerario de hace 2.000 años, muy bien identificado, especialmente por su trazado y los importantes restos que aún atesora, consistentes en un terraplén muy destacado sobre los terrenos circundantes y que tiene uno de sus mejores ejemplos en el Monte de la Chana, en la calzada de la Valdería-Castrocalbón, en un tramo de aproximadamente 3,8 kilómetros. En la inspección realizada por los arqueólogos de la Junta se comprobó que las obras llevadas a cabo hace unos días en este trazado han afectado a aproximadamente 1.200 metros del antiguo itinerario romano, desde el comienzo de los trabajos en el paraje denominado los ‘Corrales de la Devesa’ hasta su final en el de ‘La Chana’, cerca de la fuente del Robledo.
Esta vía romana, considerada por los expertos como una de las mejor conservadas de la Península Ibérica, fue construida entre los años 79 y 80 durante el imperio de Vespasiano y su hijo Tito con fines comerciales y restaurada en tiempos de Maximino el Tracio y su hijo Máximo y su trazado es uno de los que conserva el mayor número de miliarios (piedras que señalizaban las distancias) de toda Europa.