El leonés García-Alix triunfa en París Photo
El fotógrafo denuncia «la censura terrible que emerge al servicio de una derecha sin sentido común en muchas cosas»

El fotógrafo leonés Alberto García-Alix ante algunas de las obras que presenta en París Photo. TERESA SUÁREZ
El fotógrafo leonés Alberto García-Alix es una de las estrelals de la feria París Photo, uno de los eventos más grandes del mundo dedicados a la fotografía, en el que participan unos 800 artistas. La muestra, que se podrá visitar hasta el domingo en el Grand Palais Éphémère, celebra la edición número 26 con una veintena de exposiciones individuales, cinco en la que dialogan dos artistas y algo más de un centenar de muestras colectivas. Un poco de todo ello hay en la muestra de Alberto García-Alix, reconocido por su trabajo durante la Movida Madrileña (años ochenta) y Premio Nacional de Fotografía de 1999, que llega a París de la mano de la galería Albarrán Bourdais. Combina fotografías más antiguas de su carrera, como El Cristo de Utrera (1988) o Dos ladies (1988), como retratos más recientes, como el de la ex actriz porno, escritora y activista Amarna Miller. A esta se contraponen obras de su reciente proyecto Fantasías en el Prado , que juega con obras de este museo español a través de la superposición analógica de imágenes. Las realizó «a través de la doble exposición», explicó a Efe García-Alix; un proceso con el que «nunca sabes lo que va a pasar». El fotógrafo leonés lamentó la «involución política» que ve en España y denunció la censura «terrible» que emerge al servicio de una derecha sin «sentido común en muchas cosas». «Hay una involución política muy poderosa. Ya estamos viendo la censura. Es terrible para los artistas ver otra vez el nacimiento de una censura y siempre al servicio de una derecha que no es capaz de tener sentido común en muchas cosas. Me pilla viejo», dijo a Efe el fotógrafo en París. García-Alix, de 67 años, se mostró escéptico sobre la trayectoria política actual, con un aumento de los discursos de ultraderecha, y de que esta vaya a favorecer el progreso o la cultura. «Yo en el 78 les vi votar contra la Constitución», de la «despenalización de los anticonceptivos», del «divorcio», de la «reforma laboral», rememoró.
Como ciudadano, asegura que le «asusta» lo que ve cuando se prohíben obras de teatro o se anulan leyes de memoria histórica en gobiernos regionales y autonómicos dominados por la derecha, dado que «cuando murió Franco» él tenía 19 años y vio «bastante» para saber «de qué va el juego». «Empiezo a pensar en una maldad extrema, siempre al servicio de un poder y de una clase económica. Es muy complejo de explicar. Cada vez hay más control», opinó. Para él, España vivió «muy bien» gracias a los importantes avances de los años 80 y 90, pero el futuro lo ve muy «complejo». «Que Dios nos coja confesados a los españoles», dijo. «No sé hacia qué tipo de sociedad vamos, pero en España siempre hay una falta de sentido común muy grande», aseveró.