'NOSTRA ET MUNDI'
Una web reúne el arte que salió de León

Tomás Marco, Carlos Pollán y María José Martínez.
La Fundación Castilla y León ha firmado un acuerdo de colaboración con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando para la conservación del patrimonio cultural de Castilla y León, a través del proyecto Nostra et Mundi de patrimonio disperso. El acuerdo, que se ha formalizado en la sede de las Cortes de Castilla y León, ha contado con la presencia del presidente de las Cortes, Carlos Pollán, así como del director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Tomás Marco. María José Martínez Ruiz, profesora titular de Historia del Arte de la Universidad de Valladolid y comisaria del proyecto Nostra et Mundi, ha hecho una presentación del portal web y catálogo virtual de Nostra et Mundi, el cual tiene el objetivo de catalogar, exponer y dar a conocer el patrimonio artístico y cultural de Castilla y León disperso por todo el mundo a través de un análisis y estudio minucioso de obras de arte que forman parte de la riqueza de bienes culturales exportados por la comunidad. A día de hoy, el catálogo cuenta con cerca de 250 obras de las que se ha estudiado de forma rigurosa y exhaustiva su procedencia, su historia, su descripción y su ubicación actual. «A través de Nostra et Mundi, queremos mostrar el patrimonio disperso de Castilla y León, esto es de dónde proceden las obras, pero también dar a conocer la historia que hay detrás de cada una de ellas, mostrando las circunstancias que motivan su presencia actual en contextos tan alejados de su emplazamiento original», ha explicado la comisaria durante su intervención. El catálogo ya está disponible para todo el público, de manera gratuita, a través de Internet. Mediante una base de datos y una página web diseñados en colaboración con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, se pueden consultar las obras y buscar entre ellas por lugar de procedencia, ubicación actual, autor, materia y por cualquiera de los campos incluidos en la investigación. Además, se puede ver de forma gráfica, a través de un mapa interactivo, los «viajes» de cada obra a lo largo del tiempo. El patrimonio disperso, aunque no se encuentre físicamente en su lugar de origen, sigue formando parte de la memoria.