HABLA SANTIAGO MUÑOZ MACHADO
La RAE dice que Trump no ganará la guerra contra el español

Santiago Muñoz Machado, director de la RAE.
La democracia liberal, la mejor forma de gobierno, es una frágil rareza necesitada de cuidados ante el acoso populista y autocrático. Lo asegura Santiago Muñoz Machado (Pozoblanco, Córdoba, 1949), director de la RAE, presidente de Asale, la asociación de las 23 academias hispanas, catedrático de Derecho Administrativo, abogado e historiador. Autor de un centenar de títulos publica De la democracia en Hispanoamérica (Taurus), monumental ensayo de un millar páginas en las que analiza las claves, desafíos y déficits democráticos en los países hispanos. —Deja muy claro que democracia es un sistema complicado y frágil.
—Lo es en todas las latitudes donde se trata de aplicar y no solo en Hispanoamérica. Es difícil encontrar en la historia periodos muy largos de democracia real. Siempre aparecen gobernantes que tratan de cambiarlo o sustituirlo por la falta de alternancia, la concentración del poder y el desprecio de los derechos. Los períodos democráticos son paréntesis en muchos países americanos. Como en Europa. Las democracias americanas son tan jóvenes como las europeas. Empezaron allí y aquí con el constitucionalismo, un fenómeno de principios del XIX. —Los Ortega, Maduro, Díaz Canel, Bukele, Milei... y Tump al norte. Hay hoy más autócratas y populistas que demócratas en América. —Los periodos de autocracia superan, insisto, a los de democracia en la historia. En el siglo XIX con la presencia del caudillaje en casi todos los países, y en el XX por las dictaduras y períodos revolucionarios. Ahora porque el nuevo constitucionalismo se utiliza para encubrir dictaduras en muchos países. —¿La novela de dictadores es un género?
—Lo es. El dictador, una versión del caudillo, es una figura más literaria que la de los líderes demócratas, con vidas maravillosas desde el punto de vista novelesco y terribles para quien les sufre.
—Además de la arancelaria y la diplomática, Trump ha declarado la guerra al español en Estados Unidos. —No la ganará. Declarar oficial un idioma es habitual en muchos países. Pero no determina que los demás deban ser extinguidos. Como repetimos en la RAE, la lengua depende del pueblo, que determina cómo se comunica.