León celebra ser romano con sus restos 'por los suelos'
La ciudad conmemora el Natalicio del Águila mientras los dos grandes edificios del Imperio llevan décadas en el limbo y tapados con una capa de tierra
Editorial: 'El legado romano, a la espera en León'

Excavación de los Principia en la calle San Pelayo.
León retrocede en el tiempo veinte siglos. Viernes, sábado y domingo se celebrará la fundación de la Legio VII Gemina que dio origen a la ciudad, aunque años antes ya se había asentado en este mismo enclave la Legio VI Victrix. Exactamente, se cumplen 1.957 años de la creación de la Legión VII por el emperador Servio Sulpicio Galba, el III idus junias (10 de junio) del año 68. El Centro de Interpretación León Romano, en la Casona de Puerta Castillo, mostrará la vida de los legionarios. Completan el programa conferencias, actividades teatralizadas y desfiles de legionarios por las calles que antiguamente ocupó el campamento romano. El domingo, en la plaza de San Isidoro, como ya viene siendo tradicional, se recreará el Natalicio del Águila, la entrega de estandartes que se hacía con la creación de una legión. Trajano y Galba supuestamente estuvieron en León antes de ser emperadores. También el famoso gladiador Borea o el gobernador Quinto Tulio Máximo. De los 5.500 habitantes que llegó a tener el campamento romano y un número quizá mayor asentado extramuro», únicamente se han identificado 300 personajes, entre soldados, militares veteranos (jubilados), artesanos, alfareros, esclavos, libertos, mujeres... La Legio VII fue la única legión acantonada en la Península hasta la caída del Imperio Romano, lo que convirtió a León en capital militar de Hispania.
León celebra sus orígenes con los vestigios romanos ‘por los suelos’. A solo dos metros de profundidad se halla uno de los mayores tesoros de la ciudad. Iba a ser una excavación de trámite, previa al asfaltado de la plaza de San Pelayo, pero en 2018 dejaba al descubierto las termas del Praetorium, la residencia del legado —máxima autoridad del campamento romano—, uno de los descubrimientos más importantes de las últimas décadas; pero los restos fueron tapados. En la misma plaza ya habían aparecido restos de la mansión en la que pudo vivir Trajano. Un solar donde se iban a construir viviendas hasta que la Comisión Territorial de Patrimonio lo paralizó. También aparecieron en la misma finca parte del hipocausto de las termas y un complejo metalúrgico, así como restos de muros medievales que podrían corresponder al convento de San Miguel. Estos hallazgos no son visibles porque el Ayuntamiento, tras el incendio de la vieja casa que había en este solar, salvó la fachada, que lleva apuntalada desde 2004. Muy cerca se hallan los restos de los Principia (el cuartel general romano), unos vestigios que durante doce largos años enfrentaron en los tribunales al Ayuntamiento con los propietarios, ya fallecidos. El litigio evitó que la construcción de un edificio de viviendas destruyera o invisibilizara unos restos excepcionales en Europa. El solar de la calle San Pelayo, flanqueado por una portada perteneciente a la antigua Casa Capitular, que también ha sufrido los estragos del abandono, conserva restos del sacrarium o aedes, el lugar donde se guardaban los emblemas y distintivos de la Legio VII y el dinero para mantener el campamento. El Ayuntamiento intentó sin éxito permutar este solar a los propietarios e, incluso, una compensación económica, que tampoco aceptaron. La última palabra la tuvo el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, que desestimó las pretensiones de los propietarios de la parcela para construir 35 viviendas y dos sótanos.
Nadie sabe en qué situación se encuentran ahora los Principia, tapados con tierra desde hace 22 años. El campamento de la Legio VII fue el que más tiempo permaneció. Por ello, tiene muchas peculiaridades que León no ha sabido aprovechar hasta la fecha. Por ejemplo, el anfiteatro localizado en la calle Cascalerías y preservado en tres criptas es el único de Hispania «adscrito» a un campamento; tenía capacidad para 5.000 espectadores.
Existe un Plan Director del León Romano, redactado por el arquitecto Melquíades Ranilla, autor igualmente del Plan Director de la Muralla. Sin embargo, los sucesivos alcaldes no han destinado inversiones a este capítulo. Eso sí, cada 10 de junio León recuerda su origen romano.