El legado romano, a la espera en León
El legado cultural y patrimonial de León resulta envidiable y, en cierto sentido, inabarcable. Cuenta con elementos de primer nivel, aunque no todos reciben la necesaria atención. Es cierto que en las últimas décadas se ha avanzado mucho en los trabajos de conservación y restauración, pero hay partes relevantes que permanecen en el ‘limbo’, sobre el que cabe un reparto de responsabilidades amplio, tanto temporalmente como entre administraciones. Merece, eso sí, un reconocimiento el esfuerzo realizado hace ya años para crear el Centro de Interpretación León Romano, en la Casona de Puerta Castillo. Pero eso no impide que el legado del viejo imperio sea el peor tratado. Gracias a inversiones privadas, como la construcción de edficios, se han puesto en marcha excavaciones arqueológicas y acciones de preservación en sótanos, como en el caso del Anfiteatro de la calle Cascalerías, Pero hay elementos fundamentales que recogen los orígenes de la ciudad que malviven ocultos bajo toneladas de tierra. Es el caso de los Principia de la calle San Pelayo, que se vieron bloqueados por una batalla legal que acabó de la peor manera posible, condenando ese espacio al olvido. Quizá llegue la hora de que alguien dé un paso al frente y lidere una acción para poner en valor todo lo que ahora está abandonado.