HOMENAJE EXPOSITIVO
Irene Andrés-Suárez pone una pica en Gordoncillo
La hispanista leonesa recibe la Semilla de Oro y el Mihacale le dedica una exposición

Dos de las obras de la exposición.
Filóloga, crítica, conferenciante, docente, investigadora de la narrativa en lengua española desde sus más diferentes prismas y, por supuesto, leonesa de Vegarienza (Omaña). La hispanista Irene Andrés-Suárez toma el relevo a otras grandes personalidades de las letras del Viejo Reino en recibir el premio Semilla de Oro que otorga el Ayuntamiento de Gordoncillo: Luis Mateo Díez y José María Merino en 2022, Antonio Gamoneda en 2023 y Juan Pedro Aparicio el año pasado. El Instituto Leonés de Cultura (ILC) de la Diputación les ha dedicado a todos ellos amplias exposiciones con objeto de contextualizar, divulgar y hacer dialogar con otras disciplinas sus respectivos legados literarios y creadores. En el marco del acto de entrega del premio Semilla de Oro 2025, el Museo de la Industria Harinera de Castilla y León (Mihacale) inaugura, a las 12.30 horas, la muestra El universo crítico y personal de Irene Andres-Suárez, producida por el Departamento de Arte y Exposiciones del ILC en colaboración con el Ayuntamiento de Gordoncillo y con el propio museo. Irene Andrés-Suárez (León, 1948), estudió Filología Románica en la Universidad de Oviedo y obtuvo su licenciatura en 1974. Ese mismo año se trasladó a Suiza y, poco después, fue nombrada ayudante del Departamento de Lengua y Literatura Españolas de la Universidad de Ginebra, donde se doctoró en 1981 con una tesis sobre los relatos de Ignacio Aldecoa, publicada después por la editorial Gredos.
En 1992 fue nombrada catedrática de Literatura Española en la Universidad de Neuchâtel —la primera mujer en acceder a ese rango académico en el marco del hispanismo suizo—, cargo que desempeñó hasta su jubilación en 2012. Durante veinte años (1992-2012) dirigió el Centro de Investigación de Narrativa Española de la Universidad de Neuchâtel y organizó el Grand Séminaire, un coloquio internacional consagrado a los escritores españoles actuales más relevantes, como José María Merino, Luis Mateo Díez, Julio Llamazares, Antonio Muñoz Molina, Álvaro Pombo, Javier Marías, Almudena Grandes, Luis Landero, Bernardo Atxaga, Cristina Fernández Cubas, Enrique Vila-Matas, Andrés Neuman, Juan José Millás o Javier Tomeo, cuyos resultados ha publicado la editorial Arco/Libros. Catorce volúmenes más un decimoquinto en el que Irene Andres-Suárez traza la crónica de dichos encuentros.
La hispanista y los escritores
La exposición se articula por medio de dos vertientes diferenciadas: la personal y la profesional, aunque las dos están imbricadas con un sentido pleno. Así, en la muestra surgen imágenes relativas a su infancia, estudios y a algunos de los profesores e intelectuales que más influyeron en su personalidad y carrera; también obras que hacen referencia a su familia. En la parte profesional se exhibe un conjunto amplio de investigaciones y publicaciones, así como un despliegue de materiales relativos al Grand Séminaire de Neuchâtel que organizó durante años con gran éxito y acogida; un total de catorce escritores que dialogan con Irene Andres-Suárez por medio del libro editado con motivo de estos encuentros literarios, publicación que se complementa con textos de los propios escritores protagonistas a los que se une Ignacio Aldecoa, objeto de su tesis doctoral. Y todo este material se pone en conexión con una serie de obras artísticas de diversos soportes y vertientes plásticas que facilitan una aproximación al mundo de cada escritor y de la propia investigadora. En el caso de Julio Llamazares, se dialoga en relación al tema de la España vaciada, con dos fotografías de Antonio Guerra que hacen referencia al tema; algo parecido ocurre con la obra de Brossio que reflexiona por una parte con el tema de la minería, pero también con la realidad terrible vivida por los maquis y reflejada en la novela «Luna de lobos». Con el intelectual polifacético Andrés Neuman, un retrato de María Moliner interactúa con el maravilloso análisis biográfico que realiza el escritor de la gran lexicógrafa. Luis Mateo Díez nos abre las puertas a un homenaje a su padre Florentino y también a su hermano José Antonio, sin olvidarnos de su universo de Celama que se refleja en varias obras, una de Modesto Llamas Gil y otra de Luis Sáenz de la Calzada. José María Merino surge, enigmático, con Amando Casado y Amancio González Andrés, bien protegido y custodiado por los retratos de dos destacadas intelectuales: Ángeles Encinar y Natalia Álvarez, así como por una magnífica fotografía de Navia. Álvaro Pombo se acompaña de las piezas misteriosas y duras de Miguel Escanciano, Fito de Manuel y Bruno Santí. Juan José Millas dialoga con James Joyce por medio de una litografía de Eduardo Arroyo. La exposición podrá verse hasta septiembre.