Diálogo al piano de Belén Ordóñez en el Liceo Egipcio
La pianista leonesa, también profesora del Conservatorio Profesional, ofrece este jueves (21.00 horas) un concierto en el museo en el que repasará su repertorio propio y otras obras

Belén Ordóñez, en su casa, ante el piano, y delante de unas esculturas de su marido, Juan Carlos Uriarte.
Este jueves, a partir de las 21.00 horas, el piano de Belén Ordóñez se convertirá en la banda sonora del Museo Liceo Egipcio. A partir de su siempre poderoso repertorio, en las vertientes musicales que elija, en esta ocasión la artista leonesa opta por un título sugerente que se presenta como su particular relación con el instrumento de su vida musical y profesional. Dialogando con el alma de un piano vertical es el título, al que se podría añadir: y con la suya propia. Porque si algo tiene Ordóñez cuando toca en directo es que se deja toda su verdad musical mientras interpreta como un compromiso innegociable para dar lo mejor al espectador.
Pero todo esto, que puede ser talento e inspiración, no llega dado de repente sino que Belén Ordóñez es una compositora e intérprete de largo recorrido, tanto en estudio como en experiencia. Y en el mantenimiento de una pasión por el piano que se mantiene intacta.
De su biografía se destaca que Belén Ordóñez, natural de León, es Titulada Superior en las especialidades de Piano y Música de Cámara. Compagina su carrera de intérprete con la enseñanza en el Conservatorio Profesional de Música de León. Siempre interesada por la Música Contemporánea, ha interpretado obras de varios compositores de diferentes nacionalidades, pudiendo resaltar las creaciones de compositores vinculados a la ciudad de León. Ha formado parte del Grupo de Cámara Alfonso X, del Quinteto Zohar, del Dúo Alma y del Dúo Hindemith, con quien interpreta principalmente Música Contemporánea. Como pianista tampoco ha permanecido ajena a la problemática actual realizando varios conciertos de carácter social.
Un musicólogo como Roberto Prieto, y autoridad contrastada en la materia, señalaba que «la intérprete ha proyectado con brillantez y acierto esa vitalidad rítmica, ese color popular y los contrastes expresivos entre el blanco y el negro, un equilibrio impecable entre la ejecución con vigor técnico y la ejecución lírica. Con una técnica fluida y depurada, Belén Ordóñez es una artista versátil, interesada por la difusión de la música contemporánea menos conocida dentro y fuera de nuestras fronteras, una artista comprometida con temas sociales de actualidad y ante todo, caracterizada por la búsqueda de nuevas formas de expresión e interpretación pianística, que amplíen el repertorio y al mismo tiempo posean una utilidad didáctica».
Santiago Martín, de la revista Scherzo, ya hace un par de décadas indicaba que «en las interpretaciones de Belén Ordóñez Badiola aparece por todas partes un virtuosismo ágil y vivaz que podría resumirse en una cosa: la alegría de tocar, la euforia de la carrera, el placer de hilvanar las frases...».
A día de hoy se puede añadir que se mantienen vigentes y superadas esas cualidades hacia el camino de pianista eterna.