Estatuas de Valladolid para la Catedral de León
La empresa almeriense Camar ha hecho réplicas con piedra de Campaspero de las esculturas del Anciano Simeón y Juan el Evangelista que estaban en el pórtico

Momento en el que las estatuas del pórtico de la Catedral de León fueron desmontadas.
El «gemelo» del Anciano Simeón estará en León el día 28. La escultura original, fechada en el año 1290, lleva desde 2009 refugiada en el claustro de la Catedral. La réplica ha sido realizada por la empresa almeriense Mármoles Camar, que ha intervenido en la Sagrada Familia de Gaudí y en el Victoria & Albert Museum de Londres y ha hecho una copia exacta de la famosa fuente de los leones de la Alhambra para la familia real saudí. El duplicado del Anciano Simeón se ha hecho con piedra de las canteras de Campaspero (Valladolid), la misma empleada para la catedral o la fachada de la Universidad vallisoletana y los castillos de Peñafiel y Cuéllar. No es la primera vez que se ‘cuela’ piedra distinta a la de Boñar con la que se construyó la Catedral. En la restauración del siglo XIX se emplearon ingentes cantidades de piedra caliza de Hontoria (Burgos), aunque no ha tenido mejor fortuna que la original.
Antonio López, de la empresa Camar, explica que en dos días hicieron el escaneado en 3 D tanto de Simeón como de Juan el Evangelista. Y desmiente, como se dijo, que solo puedan realizar dos o tres estatuas al año, lo que impediría volver a llenar de santos la fachada de la Catedral de León antes de una década. El Cabildo tenía el propósito de tener al menos cinco réplicas colocadas en 2027, coincidiendo con el 150 aniversario de la magna restauración de la Pulchra en el siglo XIX que evitó el desplome del primer edificio declarado monumento nacional en España.
El día del juicio
El 28 de este mes el Cabildo y la Junta decidirán si encargan a Camar hacer copias de las 23 estatuas apeadas del pórtico de la Catedral por su delicado estado de conservación. El consejero de Cultura, Gonzalo Santonja, quiere que también la sociedad leonesa se pronuncie, tras ver las nuevas esculturas. La fachada principal del templo gótico lleva «deshabitada» desde hace dieciséis años. Solo quedó como guardiana la Virgen Blanca, también «falsa». Fue la primera estatua desmontada, en los años 50. La actual fue cincelada por el maestro leonés Seoane y la original se encuentra en la capilla a la que da nombre.
El Anciano Simeón, originariamente en la portada de San Francisco —entre la reina de Saba y la Sibila Eritrea—, fue elegido como conejillo de indias porque es una de las esculturas de mayor complejidad técnica, por la barba y el pelo de esta talla gótica.
Otra cuestión que deberán valorar el Cabildo y la Junta es el peso de las 23 nuevas esculturas. El pórtico está en una situación crítica. Hasta el punto de que hace tres años se convocó un concurso para buscar soluciones, pero ningún proyecto —incluido el ganador— superó las expectativas y, difícilmente, se ejecutará. Con un diagnóstico demoledor, sería muy arriesgado recargar la fachada, teniendo en cuenta que algunos de los santos originales pesan cerca de una tonelada.
Santonja adelantó que la Junta está dispuesta a poner el dinero que haga falta para hacer los duplicados de los 23 santos que en 2015 fueron restaurados por la empresa Esoca, la misma que está llevando a cabo la rehabilitación de las vidrieras. Otro conflicto que la Consejería de Cultura y el Cabildo han sido incapaces de acordar es el destino final de estas estatuas. Veinte de ellas, las que están alojadas en el claustro, siguen a la intemperie. Las tres más delicadas —san Juan, san Pedro y la Sibila— fueron alojadas en la capilla de san Juan de Regla. Los canónigos son partidarios de recolocarlas en las capillas de la girola. Cultura defendía su traslado al Museo de la Catedral.