El atasco del carné se cronifica en León tras un verano sin soluciones desde DGT
Cuatro meses de espera y más de 3.000 aspirantes para el práctico por la falta de examinadores

Un momento de la protesta de las autoescuelas de este verano
Cuatro meses de espera, más de 3.000 aspirantes en la bolsa para sacarse el carné de conducir y autoescuelas desesperadas ante la inacción de la Dirección General de Tráfico que mantiene a la provincia de León cuatro examinadores, con una de las seis vacantes sin cubrir y con una baja laboral. Esta es la radiografía de un sector que acaba de pasar un «mal verano», la época de más demanda ya que es cuando los estudiantes aprovechan para sacarse el permiso de conducir. La protesta de la Asociación Provincial de Autoescuelas de León, que secundó el movimiento a nivel nacional, no ha hecho efecto y los centros formados continúan esperando a la incorporación de los funcionarios que consigan aliviar el atasco para presentarse a los exámenes prácticos.
«No hay capacidad de exámenes y no se ha preparado a alumnos porque no se podían examinar», precisan desde la asociación, para concretar que a pesar de que los aspirantes a sacarse el carné de conducir «presionaban» durante el verano, la imposibilidad de encontrar hora para hacer el examen les obligaba a «resignarse». Los últimos datos que maneja la asociación sobre la bolsa de aspirantes al carné suma cerca de 2.300 en el centro de examen de León, a los que añaden casi otro millar en Ponferrada.
Son ya ocho años los que el sector de las autoescuelas leonesas atraviesa una gran crisis que afecta a casi todo el territorio nacional. «El 70% de las ciudades de España se encuentran igual que León, con problemas con los exámenes ante la falta de examinadores», precisan desde la asociación de León, desde donde concretan que pese a que la revindicación a la Dirección General de Tráfico es que la provincia cuente con siete examinadores más un coordinador (a pesar de que llegó a tener ocho) el organismo que dirige Pere Navarro lo limita a siete más coordinador. La crisis es tal que actualmente en la plantilla de León hay una plaza sin cubrir y una baja laboral, con lo cual, tan sólo cuatro funcionarios, como ocurría en el verano, están operativos.
«Ha sido un desastre de verano, un verano malo, muy malo, porque no ha habido capacidad para hacer exámenes, porque nunca estaban los cuatro examinadores disponibles porque eran vacaciones», señalan desde la asociación de autoescuelas, que añaden que a pesar de que desde la DGT se ha anunciado que en octubre se cubrirá una de las plazas.
El problema, extendido por casi todas las ciudades, provoca que a pesar de que las matrículas en las autoescuelas no hayan sufrido un gran impacto, los aspirantes a sacarse el carne se matriculen cargados de paciencia, a la espera de saber cuándo podrán presentarse al examen. Con lo cual, esperan y se prepara cuando se calcula que más o menos podrán contar con hueco para el práctico.
«La situación no mejora porque no se toman las medidas necesarias», critican desde la Asociación Provincial de Autoescuelas de León. Son ya ocho años en los que se arrastran bajas, jubilaciones y vacantes sin cubrir, sin acceso al plan de refuerzo que se planteó desde la DGT para aliviar la presión que existe a nivel nacional. En la presentación de la protesta que se realizó en julio por las calles de León se apuntó que los problemas que arrastra la falta de examinadores no sólo afecta a los jóvenes que quieren sacarse el carné. También tiene una fuerte impacto en áreas profesionales como las ligadas al transporte, de viajeros o mercancías, pero también logística o a profesiones vinculadas a las Fuerzas Armadas o los bomberos, en los que se les exigen permisos concretos para poder aspirar a estos puestos de trabajo.