DESPEDIDA A UNA GRAN FOTÓGRAFA
Belita Gracia, fotógrafa eterna, muere en León a los 102 años
El Instituto Leonés de Cultura, donde precisamente se clausuró este 31 de enero una exposición sobre su obra en el Centro Leonés de Arte, anunció este lunes la muerte de esta continuadora de excepción de la saga fotográfica de los Gracia. La muestra, bajo el título ‘Belita Gracia. La fotógrafa’, podrá verse también esta semana

Belita Gracia, en el centro de la imagen, el día de la inauguración de la exposición, junto a Olaf Plá, Luis García, Ana Valiño y mas familiares.
Belita Gracia supo que la exposición, oportunísima, diseñada por el Instituto Leonés de Cultura (Diputación de León) con Luis García a la cabeza, había sido un éxito. A sus 102 años, como una rockstar de las que tantas veces fotografió, y con el entusiasmo añadido de familiares como su hijo Olaf Plá, fotógrafo, músico, creador, el más rocker por antonomasia de León, posaba en la inauguración y recibía la enhorabuena de los aficionados a la cultura que hay en la ciudad, que se mostraban fascinados por la obra fotográfica de una artista que puede que a tiempo más parcial del que ella deseara deja una obra redonda, completa, en donde hay la osadía de las pioneras y luego la puntería de retratar, por ejemplo, los 80 con el mismo buen ojo que los nombres consagrados. Su exposición iba un poco de todo eso, con la guinda de sus 102 años, con la lucidez suficiente de saber qué tiempo le tocaba vivir ahora y con tantas fotografías realizadas como las que le quedaban pendientes en su cabeza. No podrá ser la siguiente fotografía pero sí la que le hace eterna. Belita Gracia falleció y la noticia ha trascendido este lunes. La exposición, en el Centro Leonés de Arte del ILC es ese último éxito que debe dejar el mejor sabor de vida, porque lo fue hasta el punto de que se prorrogó hasta este 31 de enero. Seguirá esta semana. Pero resplandecerá sobre todo la fotografía eterna de Belita Gracia, nacida en León en 1924, nieta, hija de la saga más mítica de fotógrafos de León.
Esta satisfacción, extensible a toda la sociedad leonesa de poder pensar que el reconocimiento llegó a tiempo, tendrá otros nombres propios pero hay que resaltar el de Ana Valiño. Comisaria de la exposición, fue también la que se sumergió en la ardua y no tan vistosa tarea de rescatar negativos y recuperar por tanto ese trabajo fotográfico de Belita que tenía pendiente el paso fundamental para ser lo que ahora es: historia de León, historia de una fotógrafa.
Por eso, como señalan desde el ILC, la muestra constituye, de este modo, «un diálogo intergeneracional y una reivindicación de la memoria de las mujeres que construyeron, silenciosamente, la imagen cotidiana de su tiempo», como la definió, durante el acto de inauguración, Ana Valiño.
En concreto, la exposición recorre distintas etapas de la vida y la obra de Belita Gracia, desde sus primeros paisajes tomados en la localidad de Ribadeo (Lugo) o las escenas urbanas de León capital hasta sus collages experimentales de los años ochenta pasando por los retratos de la dinámica y estimulante Barcelona de los setenta. En el acto de inauguración, en el que no faltó la música clásica, estuvieron presentes la fotógrafa Belita Gracia, su hijo, el también fotógráfo Olaf Pla y otros miembros de la saga familiar, junto a Ana Valiño, comisaria e investigadora del proyecto; y Luis García Martínez, director del Departamento de Arte y Exposiciones del ILC.