CENTENARIO DE LA MUERTE DE GAUDÍ
La edad de oro de Astorga
'Juan Bautista Grau y Vallespinós: el obispo de Gaudí', obra del investigador Jairo Álvarez, es una publicación indispensable que profundiza en distintos aspectos de la vida del prelado y en su decisiva relación con el arquitecto catalán a los cien años de su muerte

Jairo Álvarez destacó que Astorga pasó a ser una ciudad próspera y moderna gracias a la impronta de dos insignes catalanes: el obispo Grau y el arquitecto Gaudí.
Esta no es una historia de borrón y cuenta nueva o de olvidos imperdonables sino la continuación del prestigio cultural de Astorga, como punto neurálgico del Noroeste y proyección hacia los cuatro puntos cardinales. El centenario de Gaudí no hace sino corroborarlo y demostrar que hay un pasado de orgullo y prestigio que puede localizarse en el hito de la presencia del genial arquitecto catalán y ese legado en forma de palacio y, por supuesto, como catalizador de toda esta iniciativa el del paso del obispo Grau por la ciudad astorgana. Por eso puede decirse que además de las actividades en torno al centenario hay un bagaje colectivo de décadas para rescatar el pasado de Astorga desde el punto de vista del orgullo. Algunas de esas actividades han sido enmarcadas en la programación del Año del Centenario de Gaudí, poniendo el foco en la figura del obispo Juan Bautista Grau y Vallespinós, impulsor del edificio diseñado por el arquitecto catalán.
Un libro es la mejor representación de todo esto como es el caso de Juan Bautista Grau y Vallespinós: el obispo de Gaudí, obra del investigador Jairo Álvarez, y que se convierte en publicación indispensable que fue presentada este viernes en el aula magna del Seminario. El acto contó con la presencia del administrador diocesano Javier Gay y del concejal de Cultura del Ayuntamiento de Astorga, Tomás Valle. Una conferencia añadió y profundizó en distintos aspectos de la vida del prelado y en su decisiva relación con el arquitecto Antoni Gaudí. El libro puede adquirirse tanto en la biblioteca del Archivo Diocesano como en la tienda del Palacio de Gaudí. Durante su intervención, el autor explicó cómo la trayectoria vital de Grau y su encuentro con Gaudí desembocaron en la construcción del palacio episcopal que hoy constituye uno de los edificios más singulares de la ciudad. En palabras de Álvarez, «el próximo mes de octubre se cumplirán 140 años del arribo a la capital maragata del primer obispo catalán que gobernó nuestra bimilenaria diócesis de Astorga».
Impacto en la ciudad
El investigador subrayó también el impacto que Grau tuvo en la transformación de la ciudad: «Astorga pasó de ser una ciudad anquilosada y vetusta a una ciudad próspera y moderna, en parte gracias a la industria chocolatera, pero también debido a la impronta que legaron dos insignes catalanes: el Obispo Grau y el arquitecto Gaudí». Una relación que, según señaló, permitió que «la modernidad llegara a Astorga, visible en la construcción de edificios modernistas inspirados en el espíritu gaudiniano». Álvarez destacó asimismo el carácter del prelado, al que definió como «arquetipo de la jerarquía eclesiástica de finales del convulso siglo XIX español».
La programación continuó el sábado con el Concierto de Semana Santa en el Centenario de Gaudí, que registró un espectacular lleno para ver a la Coral Ciudad de Astorga Excelsior y el Coro Escarcha.