Carlos Saura, el hombre al que le gustaba todo
El cineasta, fotógrafo en el Palacín

Chema Conesa, comisario de Una vida tras la cámara. Carlos Saura, organizada por la Concejalía de Cultura y La Fábrica, y el CBA en la coproducción.
Carlos Saura (Huesca, 4 de enero de 1932-Collado Mediano, Madrid, 10 de febrero de 2023) era el hombre al que le gustaba todo. Cine, música, fotografía, ópera, literatura, teatro. Por eso, aún, hace tres años de su muerte, sus películas están cargadas de vigencia. Pero como le gustaba todo, tenía una virtud que lo concretaba en forma de fotografía. Pone orden en el universo Saura Chema Conesa, talento fotográfico de décadas en España y sale una exposición de visita obligatoria. En El Palacín. Ayer se inauguró por todo lo alto Una vida tras la cámara, con la presencia de Conesa como comisario de la misma, u Elena Aguado, concejala de Cultura como gran catalizadora de este tipo de cosas que a veces pasan en León. Una propuesta de altura. Saura en estado puro es mucho Saura. En estado fotográfico, también. Porque si Chema Conesa habla de la vida de Carlos Saura, un paseo por El Palacín sirve para ver los nombres propios de Paco de Lucía, Paco Rabal, Antonio Gades (la clave del baile en Saura), hasta Rafaela Aparicio (Mamá cumple cien años) o Antonio Banderas y Francesca Neri, el bailarín Antonio, Cristina Hoyos, Laura del Sol, Geraldine Chaplin, claro, y anónimos que definen un tiempo y una vida, y mucho más hasta en una especie de Pío Baroja yaciente con Fernando Rey y Juan Antonio Bardem. No cabe más historia de los últimos 70 años de España. Pero cabe en El Palacín esta exposición imperdible. Y en la obra de Carlos Saura. Porque en esta exposición de fotografía hay mucho cine, muchos retratos, mucha imagen como la expresión de un hombre en acción. En fin, toda una vida llena de vida. Fotos de Eulalia Ramón y Ana Saura.
Una vida tras la cámara es de esta manera una retrospectiva con lo más destacado del trabajo fotográfico del autor. Se trata de una propuesta que narra un camino paralelo a su vida y consigue simultanear afectos y creaciones bajo la guía de su propia mirada. Podrá verse hasta el 13 de septiembre. Organizada por la Concejalía de Acción y Promoción Cultural del Ayuntamiento de León y La Fábrica, con el Círculo de Bellas Artes en la coproducción, se articula en cuatro áreas: Primer laboratorio, Saura documental, Fotógrafo cineasta y Universo Saura, a través de un mundo ecléctico en el que caben todas sus vivencias, desde el relato de pobreza y frío de la España autárquica, a su pasión final por las fotografías coloreadas e intervenidas por su mano, de las imágenes constructoras de guiones, ensayos y análisis estéticos de su filmografía, a todo lo que ha poblado sus afectos, su vida más íntima, su familia.
Chema Conesa subrayó que Carlos Saura fue «un hombre total, ese hombre disfrutón, casi como un pequeño Peter Pan, que lo único que quiere es que le dejen en paz y disfrutar con la creación. Esta es la imagen que me llevo y que me queda de un artista genial", remarcó. Y así se imagina a un Carlos Saura campando a sus anchas por las salas del Palacín disfrutando como lo harán estos días sus obras, historias y personajes.