Diario de León

¿Qué ocurrió hoy hace 60 años en la Catedral de León?

El 29 de mayo de 1966 un rayo alcanzó la cubierta y, sobre las ocho, comenzó la pesadilla

INCENDIO DE LA CATEDRAL - 29 DE MAYO DE 1966

INCENDIO DE LA CATEDRAL - 29 DE MAYO DE 1966César Andrés Delgado

Ismael García
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León

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Era un 29 de mayo de 1966, donde parecía que iba a ser un día normal, de esos que no suelen quedarse en la memoria de las personas por lo que pueda ocurrir, a no ser que le tocara la lotería, todo sea dicho. Pero eso iba a cambiar de repente cuando, sobre las seis y media de la tarde, un potente rayo alcanzó de lleno la cubierta de la Catedral de León, ese monumento que todo visitante, cuando llega a León, conoce. No obstante, la tragedia no ocurriría hasta una hora y media después cuando, a las ocho de la tarde, comenzó a aparecer una humareda sobre el edificio.

Las primeras señales de humo ocurrieron a la vez que Fidel Alonso, el que era en aquel entonces el provisor del obispado, estaba oficiando una misa y, en ese momento, tuvo que parar y desalojar a todas las personas que acudieron a esta.

En ese momento, al ser de noche, esa oscuridad dejó vislumbrar las llamas del incendio que con velocidad fue ganando espacio e intensidad. Lo peor llegaría a las nueve y media, cuando se pudo visualizar todo el techo de la catedral.

Las claves de la extinción del incendio

El despliegue de los bomberos de León fue inmediato en cuanto las llamas comenzaron a ser visibles llegando, además, bomberos de provincias cercanas a León.

Sin embargo y según se afirmaron en las crónicas del suceso, hubo una figura que fue clave en la extinción del incendio de la Catedral de León aquella tarde noche. Esa persona fue Andrés Seoane, cantero, tallista, escultor y restaurador. Andrés Seoane había trabajado ya por aquella época en la restauración de iglesias a lo largo de toda la geografía española. Esto le permitió que, el gobernador civil lo pusiera al mando de las maniobras. Conocía el edificio a la perfección y sabía su delicado equilibrio. Andrés Seoane era consciente de que la catedral resistía bien al fuego, pero también absorbe el agua. Por ello, los bomberos se limitaron a mojar los muros en zonas muy concretas y estratégicas, dejando las llamas solo en la parte superior. Tras cinco largas horas de trabajo, el fuego cedió y desapareció.

Momento del incendio

Momento del incendioCésar Andrés Delgado

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