Choque entre el Obispado y la Junta por la antena que taladró el Mercado
La Diócesis de León emite un comunicado oficial que señala a Patrimonio y exculpa al párroco del desaguisado

La antena para mediciones sísmicas y ambientales que se colocó en la iglesia del Mercado, taladrando sillares.
La antena para mediciones sísmicas y ambientales de humedad y temperatura con la que se taladró la fachada de la iglesia del Mercado ha provocado un choque entre la Diócesis de León y la Junta. En un hecho inusual —el Obispado no acostumbra a hacer declaraciones públicas por escrito— la Diócesis de León ha emitido un comunicado oficial en el que exculpa a la parroquia y a la propia diócesis de la responsabilidad de la instalación, para cuya colocación se ha perforado una de las fachadas del templo románico, con parte que data del siglo XI —se levantó en torno a 1150-1160, coincidiendo con el reinado del hijo y sucesor de la reina Urraca de León la Temeraria, Alfonso VII—, declarado Monumento Histórico-artístico Nacional desde el 28 de septiembre de 1973 (Decreto 2555/1973 publicado en el BOE el 17 de octubre de 1973) y que tiene la protección BIC. El equipo ha agujereado sillares protegidos de un Bien de Interés Cultural.
«La Diócesis de León quiere hacer constar que tanto la parroquia como la propia diócesis nunca han promovido ni participado en dicha intervención, así como tampoco ha tenido conocimiento detallado del proyecto», dice el comunicado, que añade que la diócesis «reitera el interés que históricamente ha mantenido por el cuidado del patrimonio diocesano y la colaboración con las instituciones públicas competentes para este fin». Un claro reproche, sin mencionarla —haciendo uso del diplomático lenguaje vaticano— a la actuación de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, integrada en la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, que en última instancia es la máxima responsable de gestionar y proteger los bienes históricos, artísticos, monumentales, arqueológicos y arquitectónicos de la Comunidad.
En la diócesis hay un profundo malestar, provocado no sólo por la intervención en el monumento, también por la celeridad con la que el Servicio Territorial de Cultura despachó el polémico asunto señalando sin más al Obispado y al párroco. «El Servicio Territorial de Cultura ya ha requerido al Obispado de León que proceda a retirar el dispositivo de la iglesia del Mercado, al considerar que su instalación no se ajusta a las condiciones exigibles. En este momento se trata de un requerimiento de subsanación. Si no se atiende, se podrá abrir un expediente informativo para esclarecer los hechos y determinar, en su caso, las actuaciones procedentes», informó Cultura. Veinticuatro horas después, la propia Junta comunicó que ella misma retiraría el dispositivo que había colocado y que lo reubicará en un lugar más adecuado.
El Obispado respalda en su comunicado sin ningún tipo de fisuras al cura párroco del Mercado, Manuel Santos Fláker Labanda, a quien apuntaba el desaguisado (ha sido advertido en anteriores ocasiones, la última por colocar una lona de obra anclada a la torre de la iglesia y la anterior por poner con tornillos una placa de metacrilato con los horarios en los que recibe a los feligreses y un número de teléfono para urgencias espirituales).
Él mismo negó desde el primer momento que tuviera participación alguna en la colocación de la antena. «Me dijo el Obispado que les dijeron de la Junta que vendrían a instalar un dispositivo. Yo cuando vi que lo hacían ahí me pareció un disparate. Hace un mes o así. Ni dije yo que lo pusieran ni se me pidió permiso», señaló Fláker.
Tras la publicación en las redes sociales, y posteriormente en la prensa, de las fotografías con el dispositivo amarrado a una de las fachadas, por encima de los valiosos canutillos, el Servicio Territorial de Cultura envió una delegación al templo para comprobar de qué se trataba. La versión inicial del departamento de la Junta en León fue que «lo único que podemos decir es que ha ido la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Noelia Vallejo, y un técnico para evaluar qué pasa, hacer fotos y valorar los hechos».
En la diócesis se desliza que no parece existir comunicación fluida entre el servicio territorial de León y la dirección general de Valladolid y achacan a esto la precipitada manera en la que fueron «apresurados» a retirar una instalación con la que no tenían nada que ver cuando el servicio territorial de Cultura requirió al Obispado de León que procediera a retirar el dispositivo de la iglesia del Mercado.
El dispositivo es una estación de monitorización vinculada al proyecto KHN (Knowledge Heritage Network), promovido por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte para avanzar en la conservación preventiva y la gestión digital del patrimonio cultural. Se trata de una actuación dentro de un proyecto que tiene como objetivo mejorar la conservación, seguridad y eficiencia de bienes de interés cultural mediante sistemas de monitorización en tiempo real.
Inicialmente, se habrían seleccionado cuatro templos en León, entre ellos la Catedral y el Mercado, y otros dos en la provincia, todos monumentos en los que la Junta habría intervenido en su restauración con partidas económicas, un hecho que en parte de la diócesis se interpreta como un «peaje».
En su día, cuando el Obispado fue informado del programa de monitorización, pidió por escrito a la Junta que se le informara del proyecto, sistema de instalación, motivo de los templos elegidos y de los beneficios que reportaría. No obtuvo respuesta.