COME Y CALLE
El humor, a salvo con Los Gandules
Los aragoneses actúan hoy a las 14.00 horas en el Come y Calle con su repertorio inimitable

Los Gandules, durante una de sus actuaciones.
En tiempos en los que se premia la antipatía, Los Gandules mantienen en todo lo alto su grupo, que es algo así como una fábrica de sentido del humor. La vis cómica no la abandonan mientras actúan ni cuando cantan ni cuando hablan. Y lo que ofrecen es una sesión tan irrepetible que de inmediato se plantea la cuestión de volver a verlos. Pero con la condición de que no cambien. Por eso, el único secreto de Los Gandules es ir a verlos. Este sábado a las 14.00 horas vuelven al escenario del Come y Calle y la cita promete ser un banquete de risas y ese humor intransferible de los aragoneses.
Así, con ellos la primera pregunta es un disparo sin puntería que esquivan a la perfección al hilo de que pasa en Aragón para que haya tanto buen grupo y tantas estrellas del rock. «Nos sorprende que nos preguntes a nosotros por la música... Pero sí, puede que como aragoneses sea el cierzo que nos pega en la cabeza y nos deja atontaos y puede que sea el agua del Ebro lo que haga que hayan muchos y buenos músicos», dicen Los Gandules.
Segundo asalto: Cómo llevan Los Gandules (que por cierto cumplen 25 años como dúo) el paso del tiempo, el cansancio, el estar en forma para salir a escena... «Los Gandules siempre están cansados. Es una norma de la casa. Y a la vez estamos en forma, porque actuamos dos o tres días a la semana. Pero siempre cansados, esa es la idea. De hecho, qué sentido tiene que llevemos un sofá. Lo llevamos porque siempre estamos cansados», indican y confirman que no hay engaño en lo que se verá en el escenario.
Dicho esto. lo de qué proyectos hay en marcha podría ser una contradicción en la filosofía de Los Gandules, pero hoy, o todo el año, es un momento de suerte. Así, a la cuestión de si este 2026 y los años que lleguen cuál es el plan artístico o de pensiones de Los Gandules, ellos mismos explican que «para este 2026 estamos pensando que podíamos hacer una gira de 25 años porque parece mentira pero llevamos 25 años haciendo esto. Esto es incomprensible. Dentro de cualquier parámetro lógico no tiene ningún sentido. Entonces la idea es hacer eso para poder hacernos el plan de pensiones definitivo y poder irnos a vivir al yate, que lo tenemos atracado en Puerto Banús. Y ya de ahí zarpar con destino incierto. Si tenemos que llegar lejos que lo decida el destino, amigo, el aire y el destino. Que será a motor. Quién quiere manejarse hoy en día con velas».