Hoy se doblan las campanas
El pueblo de Villavante celebra hoy el Encuentro Nacional de Campaneros en su cuarenta aniversario

Campana del campanario de Villavante.
Villavante se convierte hoy en lugar tañido por los repiques de muchas campanas. Sin embargo, a veces parece que se olvida que hay personas que les dan vida a y que para ello existe un oficio.
La localidad leonesa celebra hoy el 40º Encuentro Nacional de Campaneros a las siete y media de la tarde, organizado por la Asociación Cultural y Deportiva GUAYS y la Escuela de Campaneros de Villavante.
Esta edición tan especial rememora cuarenta años de labor persistente para recuperar, conservar y difundir el trabajo de quienes hacen que estos históricos artefactos bailen.
Desde que se creó, este encuentro ha convocado a generaciones de campaneros de todas las partes de España y de otros países del mundo.
Expertos e inexpertos conviven en una jornada que ayuda a revivir ecos de un mundo rural pasado que durante cientos de años organizaba el día a día de las personas por el tocar de las campanas.
Estas cuentan con un lenguaje específico y en función de cómo se repicaran podían anunciar unas fiestas, alertar de un incendio, avisar de la muerte de alguien, acompañar las celebraciones religiosas o advertir de que se avecinaba una tormenta.
La tristeza pero también la emoción cubren con un velo a la celebración de este año, que rendirá homenaje a Ceferino Fernández Juan, fallecido el pasado 10 de julio a los 77 años de edad.
Fernández fue uno de los grandes maestros de este oficio, ya que controlaba de manera perfecta los distintos repiques tradicionales, y se preocupó fervientemente por la preservación de este legado.
Los habitantes de Villavante recuerdan que Ceferino Fernández repiqueteaba el 'tente nube' cuando el cielo amenazaba con tormenta o granizo.
El Encuentro Nacional de Campaneros de Villavante recibió la distinción de Manifestación Popular de Interés Turístico Provincial en 2013 por parte de la Diputación de León.
En 2019, el toque manual de campanas fue declarado como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España. Tres años después, la UNESCO añadió esta tradición a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. En 2024, extendió este reconocimiento por medio de una candidatura conjunta compartida por España e Italia.
Es vital reconocer el papel que ejerce la Escuela de Campaneros de Villavante, una institución primigenia en Castilla y León y un ejemplo dentro y fuera de nuestras fronteras.
La escuela instruye a aspirantes a campaneros por medio de cursos, exhibiciones, intercambios culturales, encuentros, congresos y materiales de divulgación. La acción de la escuela también ha resultado muy importante a la hora de registrar toques que estaban al borde del olvido.
Entre los proyectos de la escuela se encuentran el documental Campanas en el Reino de León, la edición de grabaciones de toques tradicionales y la cooperación con asociaciones y campaneros de diversos territorios.
Su acción es prueba de que este legado no está anclado en el pasado, sino que también pervive en el presente, es un elemento de unión entre las distintas generaciones y vigoriza las relaciones entre la comunidad.