PATRIMONIO
Los ‘cuarenta’ cambios de criterio de la Junta
Patrimonio dice ahora que no retira el dispositivo con el que taladró sillares románicos de la iglesia para controlar una fisura del ábside. Obispado y párroco dan plantón al director general de Patrimonio Cultural

José Ramón Sola, director general de Patrimonio Cultural, realiza una fotografía al dispositivo, ayer en su visita a León.
Todo es a causa de una grieta en el ábside de la iglesia del Mercado. Eso sí, la Junta de Castilla y León ha colocado un total de 17 dispositivos en la iglesia, entre los que se encuentra esta estación meteorológica y un fisurómetro, para conocer el estado de conservación del templo y, particularmente, la evolución de sus grietas. La medida forma parte del proyecto europeo «Retech», que supone la intervención en 101 Bienes de Interés Cultural de Castilla y León para su conservación preventiva, es decir, «conocer el estado antes de actuar». Esta es la nueva versión oficial acerca de un dispositivo que se puede ver desde la plaza del Grano en el ábside del templo leonés. José Ramón Sola, director general de Patrimonio Cultural, perteneciente a la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del gobierno autonómico, una de las dirigidas por Vox, en este caso por José Alberto Díaz Pico, habló en directo y en persona, y sobre el terreno, de las circunstancias y características del dispositivo. Y lo aclaró todo. Eso sí, sin contar con la compañía, a modo de plantón, de representantes del obispado o de la parroquia.
De toda estas circunstancias informó ayer José Ramón Sola, a los pies de la iglesia, sin entrar en la polémica previa, y donde sí explicó que, al hablar de un patrimonio «tan importante», las acciones de reconocimiento previas «resultan sustanciales para decidir dónde y de qué manera intervenir», para lo que los dispositivos colocados aportarán «datos objetivos, mensurables y precisos del estado de conservación del inmueble».
Concretamente, el fisurómetro, que es capaz de medir oscilaciones de 0,01 milímetros, aportará «datos muy precisos de si la grieta en donde está instalado está viva o muerta», es decir, «si se está produciendo una situación en la que el proceso patológico se exterioriza en forma de grieta», lo que permitirá «adoptar en un futuro las medidas que resulten necesarias con la aspiración de la conservación del edificio».
Los datos aportados por el fisurómetro se suministran de forma online y son chequeados, por lo que lo que, si detecta que la grieta se está abriendo, tendrá que estar más tiempo, mientras que «si en un tiempo razonable garantiza que no se están produciendo movimientos, se podría levantar».
Por su parte, la estación meteorológica aportará datos como la humedad o la temperatura diurna y nocturna en un largo periodo de tiempo, lo que permitirá «reconocer la afección natural, climatológicamente hablando, del bien».
El director general de Patrimonio Cultural resaltó que la intervención es «compleja y serena» y puntualizó que «cuenta con todas las aprobaciones que resultan necesarias para su instalación», al tiempo que insistió en que «es imprescindible conocer lo que está ocurriendo en el ábside de la iglesia y averiguar cuál es el origen del problema que se exterioriza en forma de grieta para poder intervenir».
En este sentido, José Ramón Sola insistió en que la Dirección General de Patrimonio y la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte ha tenido siempre «una comunicación permanente» con la Diócesis de León, titular del templo.
Además, recordó que, en 2023, la Comisión Mixta entre la Junta de Castilla y todas las Diócesis de la Comunidad, llevó adelante la firma de un convenio que está activo en la actualidad y en el que uno de sus apartados «se habla de la instalación de dispositivos que permitan reconocer y medir qué es lo que están ocurriendo en los templos».
Por este motivo, desde un punto de vista «exclusivamente técnico», Sola remarcó que no se atrevería a afirmar que «la ausencia del fisurómetro pudiera garantizar dónde está el origen del proceso patológico».
Según ya informó este periódico, el dispositivo de la fachada de la iglesia del Mercado ha provocado un choque entre la Diócesis de León y la Junta. En un hecho inusual la Diócesis de León emitió un comunicado oficial en el que exculpaba a la parroquia y a la propia diócesis de la colocación del mismo en una de las fachadas del templo románico, con parte que data del siglo XI, declarado Monumento Histórico-artístico Nacional desde el 28 de septiembre de 1973 y que tiene la protección BIC. «La Diócesis de León quiere hacer constar que tanto la parroquia como la propia diócesis nunca han promovido ni participado en dicha intervención, así como tampoco ha tenido conocimiento detallado del proyecto», aseguraban en el comunicado, que añade que la diócesis «reitera el interés por el patrimonio».