El espectacular mosaico romano descubierto en un pueblo de León que desapareció y hoy solo vive en fotografías

Descubierto durante unas labores agrícolas a comienzos de los años 80, decoraba una villa de época romana y mostraba una escena de caza con un caballo y un ciervo

Portada de la publicación dedicada a la villa romana de Campo de Villavidel, con una imagen de uno de sus mosaicos, piezas que quedaron documentadas a través de fotografías y estudios arqueológicos.dialnet.unirioja.es

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Una escena de caza formada por pequeñas teselas permaneció durante siglos bajo las tierras de Campo de Villavidel, en León. A comienzos de los años 80, unas labores agrícolas sacaron a la luz un conjunto de pavimentos pertenecientes a una villa romana. Entre ellos destacaba un espectacular mosaico con un caballo lanzado a la carrera tras un ciervo. Su descubrimiento permitió estudiar una pieza excepcional del pasado romano leonés, mientras que su posterior destrucción otorgó a las fotografías tomadas durante las excavaciones un valor inesperado: esas imágenes conservan hoy el aspecto de un patrimonio perdido.

Campo de Villavidel se encuentra en una zona fértil de la provincia de León, próxima a los ríos Esla y Bernesga. El territorio reunía condiciones propicias para el desarrollo de explotaciones agrícolas durante época romana y los restos descubiertos a comienzos de los años 80 confirmaron la presencia de una villa de considerable entidad.

Las fuentes académicas presentan pequeñas diferencias acerca de la fecha exacta del descubrimiento. Los trabajos arqueológicos sitúan entre 1981 y 1982 la aparición de los primeros restos y la posterior intervención de urgencia. El estudio de José María Blázquez, Guadalupe López, María Luz Neira y María Pilar San Nicolás sobre los mosaicos romanos hallados en Hispania recoge el descubrimiento de Campo de Villavidel en 1982 durante labores agrícolas.

Bajo aquellas tierras aparecieron varios pavimentos musivos vinculados a una villa romana. Este tipo de asentamientos funcionaba como centro de una propiedad rural y combinaba espacios destinados a la explotación agrícola con zonas residenciales. La decoración mediante mosaicos constituye una señal del cuidado dedicado a algunas de sus estancias y ofrece pistas acerca de la posición social de sus propietarios.

El mosaico romano de Campo de Villavidel escondía una espectacular escena de caza

Una de las estancias situadas en la zona norte de la villa guardaba el pavimento que acabaría despertando mayor interés. Su composición representaba una escena cinegética protagonizada por un caballo y un ciervo.

La descripción publicada por los investigadores permite reconstruir buena parte de la imagen. Del caballo se conservaban sus cuartos delanteros y su posición transmitía la sensación de una carrera. Frente al animal aparecía parte de la cabeza de un ciervo, integrado en una escena que incorporaba también motivos vegetales.

El conjunto mostraba así una imagen cargada de movimiento. El caballo avanzaba hacia el ciervo dentro de una composición relacionada con un tema muy apreciado en los mosaicos de las grandes villas romanas: la caza.

Estas representaciones adquirieron especial protagonismo durante la Antigüedad tardía. Caballos, cazadores, ciervos y otros animales servían para decorar espacios residenciales y proyectaban conceptos asociados al prestigio, el ocio aristocrático y el dominio sobre la naturaleza.

Los especialistas encontraron además conexiones entre los motivos de Campo de Villavidel y otros mosaicos del mundo romano. Determinados elementos vegetales remitían a composiciones documentadas en el norte de África, mientras que la representación del caballo presentaba semejanzas con ejemplares conservados en otros mosaicos hispanos.

La figura del ciervo permitió establecer comparaciones con piezas tan relevantes como los mosaicos de Pedrosa de la Vega, en Palencia, otro de los grandes enclaves para comprender el lujo de las villas romanas de la Meseta.

El mosaico romano de Campo de Villavidel acabó destruido tras su hallazgo

El episodio que convierte este descubrimiento en una historia singular llegó después de su aparición. La bibliografía arqueológica recoge que los mosaicos de Campo de Villavidel fueron destruidos.

El estudio publicado por Blázquez, López, Neira y San Nicolás explica que el conjunto quedó registrado mediante fotografías realizadas por el profesor José Luis Mingarro y su equipo. Aquellas imágenes, concebidas como documentación de los trabajos, adquirieron con el paso del tiempo una relevancia mucho mayor.

Las fotografías permiten contemplar las formas, motivos y detalles de unos pavimentos que desaparecieron como piezas físicas. La imagen del caballo persiguiendo al ciervo sobrevivió así en el archivo arqueológico y en las publicaciones especializadas.

El propio Ayuntamiento de Campo de Villavidel recoge la importancia de los mosaicos dentro de la historia del municipio y alude a estas piezas como parte del patrimonio arqueológico documentado en la localidad.

El Museo de León volvió a situar el conjunto en primer plano en 2018. La exposición Mosaicos: el pincel de piedra reunió información sobre distintos ejemplos leoneses y abordó también pavimentos desaparecidos que pueden estudiarse gracias a fotografías, dibujos y publicaciones. Campo de Villavidel figuró entre esos testimonios.

La historia muestra el enorme valor de la documentación arqueológica. Una fotografía tomada durante una excavación puede convertirse décadas después en la principal ventana hacia una pieza perdida.

Más de cuatro décadas después de su descubrimiento, las imágenes del mosaico permiten seguir estudiando una pequeña parte de la vida romana en el territorio leonés. Cada tesela fotografiada aporta información sobre los gustos decorativos, las técnicas artísticas y la riqueza de aquella villa rural.

Campo de Villavidel se integra además en una provincia marcada por algunos de los testimonios romanos más impresionantes de España. León conserva calzadas, campamentos, restos urbanos y explotaciones mineras que permiten reconstruir el enorme peso alcanzado por Roma en el noroeste de la Península.

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