León va a contrarreloj para no perder la rehabilitación del edificio Mirador
- El Ayuntamiento no logra ninguna empresa que presente oferta para quedarse con la obra de 1,4 M€
- El trabajo debe iniciarse antes del 29 de diciembre para conservar la ayuda del 70%

La reforma del edificio Mirador de la plaza Mayor de León no encuentra constructora.
Antes no había dinero confirmado porque no se contaba con los presupuestos municipales y, ahora que halla sustento económico, no encuentra empresa adjudicataria. La obra de rehabilitación del edificio Mirador de la plaza Mayor se queda por el momento en interrogante, sin ninguna oferta presentada al concurso, que fija un presupuesto de ejecución de 1.298.357,83 euros, y con la advertencia del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana de que las labores deben iniciarse antes del 29 de diciembre, si no quiere perder la subvención del 70%.
El margen aparece citado en la comunicación ministerial que confirma la subvención, financiada por programa 2% cultural de Ministerio de Vivienda y Agencia Urbana. En el escrito se reseña que «las obras deberán iniciarse en un plazo máximo de seis meses desde la recepción del abono de la subvención y la finalización de estas en un plazo de 18 meses», con el «día 29 de junio de 2026» como fecha de entrada del dinero en las arcas.
Este corsé obliga al Ayuntamiento a acudir ahora a un negociado sin publicidad, con invitación a tres empresas como fórmula más rápida para convencer a alguna, pero sin poder tocar el tipo de licitación. En su defecto, si persiste el vacío en la recepción de ofertas por parte de las constructoras, tendría que sacar una nueva licitación que eleve la cantidad ofrecida como máximo, como sucedió en otras obras como la reforma de las piscinas cubiertas de La Palomera. Aunque llevaría aparejado el consiguiente aumento de los tiempos de tramitación del expediente y el peligro de pasarse del plazo fijado por el departamento ministerial, que podría reducir su aportación del 70% y hacer que el consistorio tuviera que cubrirlo con fondos propios.
La ausencia de adjudicatario condiciona el proyecto demorado durante años por falta de fondos. La recuperación del edificio Mirador se incluyó dentro del plan de rehabilitación integral de toda la plaza Mayor, pero como fase independiente de la reurbanización del espacio exterior. Como tercera pata de la intervención, se planificó la rehabilitación de las fachadas y los soportales, adjudicada ya desde febrero a Decolesa con un coste de 586.232,19 euros, pero pendiente de ejecutar.
La estrategia empezó por levantar todo el pavimento y asentar uno nuevo. Los trabajos se entregaron a mediados de 2025, con un retraso de cinco meses sobre la planificación original y 1,9 millones de coste, y se avanzó que ahora le tocaría el turno al conocido como inmueble de La Gota de Leche para lograr su «restauración integral y adaptación interior para compatibilizarlo con usos culturales y turísticos públicos», a la vez que se mantiene «simultáneamente su funcionalidad histórica como mirador sobre la Plaza Mayor con funciones institucionales».
El avance quedó varado por la falta de fondos provocada por el agujero de la sentencia del tratamiento de la basura, que hizo que el Ayuntamiento perdiera 5,1 millones anuales al no poder cobrar los recibos. El equipo de gobierno admitió que lo retrasaría, pero la aprobación de un nuevo presupuesto para 2026 hizo hueco para cubrir la parte municipal de la factura. Ahora no se encuentra empresa.