Los curiosos ramos que todavía llevan los quintos en algunos pueblos de León y qué significan
En la Montaña Oriental leonesa, los jóvenes mantienen una celebración ligada a su quinta en la que preparan flores, adornan ramos y los colocan en las casas durante las fiestas de Santiago
Los ramos de quintos forman parte de una antigua tradición leonesa vinculada a los jóvenes de una misma generación, el cortejo y el paso hacia la edad adulta.
La madrugada del 25 de julio tiene una imagen propia en Prioro. Los jóvenes de la quinta recorren este pueblo de la Montaña Oriental leonesa con unos ramos preparados durante los días anteriores. Su destino son las casas de las quintas. Los tejados, aleros y ventanas amanecen con estas ramas adornadas que forman parte de una celebración transmitida entre generaciones.
Detrás del gesto aparece el antiguo mundo de los quintos, nombre con el que se identificaba a los jóvenes llamados a incorporarse al servicio militar y que acabó dando origen a celebraciones propias en numerosos pueblos. En Prioro, la quinta continúa funcionando como grupo generacional y su fiesta conserva ramos, escarapelas, rondas, canciones y reuniones.
El ramo posee además un peso especial dentro de la cultura tradicional leonesa. El Museo de los Pueblos Leoneses, dependiente de la Diputación de León, ha dedicado una publicación monográfica a esta manifestación y sitúa sus antecedentes en antiguas ramas de árbol con carácter votivo, asociadas a la fertilidad de la naturaleza, los frutos y la petición de buenas cosechas. Con los siglos surgieron ramos para diferentes momentos de la vida comunitaria.
Un ramo de los quintos para las Candelas y san Blas
Los ramos de los quintos de León forman parte de una tradición mucho mayor
Hablar del ramo leonés lleva casi siempre a pensar en Navidad. Su historia abarca un territorio mucho más amplio.
Un ramo leonés tradicional de la Navidad.
La investigación divulgada por el Museo de los Pueblos Leoneses recoge ramos vinculados a cambios de estado, obras nuevas, celebraciones patronales y ofrendas votivas, entre otras variantes.
La provincia desarrolló además formas distintas según las comarcas y las celebraciones. Aparecen estructuras triangulares, circulares, cúbicas y vegetales. El ramo podía incorporar flores, cintas, frutos, dulces o elementos relacionados con la ocasión.
Los quintos encontraron en él un símbolo propio. En este contexto, el ramo servía para señalar un momento de transición de los jóvenes y para integrarlos en una celebración compartida por su generación. También adquirió un componente de cortejo. El cancionero tradicional conserva referencias al ramo colocado en la ventana de la novia, dentro de las canciones relacionadas con los quintos y su despedida antes del servicio militar.
En Prioro, durante julio, los quintos preparan flores de papel que después incorporan a los ramos y confeccionan también las escarapelas que lucirán durante la fiesta.
La víspera de Santiago llega uno de los momentos clave. Los jóvenes cortan los ramos destinados a las quintas, los adornan y pasan la noche pendientes de ellos. La tradición incorpora incluso una especie de juego entre generaciones: la quinta del año anterior intenta hacerse con los ramos y esconderlos. La vigilancia forma así parte de la fiesta.
El momento más visual llega unas horas después. Antes de amanecer, los quintos llevan los ramos hasta las casas de las quintas y los colocan en sus tejados o aleros. Cuando la altura del edificio complica la operación, la ventana puede convertirse en el lugar elegido.
Los ramos de los quintos de León marcan el paso de una generación
La palabra quinto guarda la clave para entender la celebración. Durante siglos, alcanzar determinada edad suponía para muchos varones entrar en el proceso ligado al servicio militar. La marcha podía representar una de las primeras salidas prolongadas del pueblo y una ruptura con la vida cotidiana, la familia y el noviazgo.
La literatura y la música popular de Castilla y León conservan numerosas canciones sobre esa despedida. El Cancionero leonés recopilado por Miguel Manzano incluye piezas relacionadas con el ramo, la ventana y la separación de la novia.
El fin del servicio militar obligatorio transformó el contexto que daba origen a los quintos. La celebración adquirió otro significado: la quinta pasó a funcionar como vínculo entre personas de la misma generación y como una forma de pertenencia al pueblo.
La desaparición de la mili cambió la razón práctica que dio fuerza a los quintos, mientras el rito encontró una nueva función. El ramo habla ahora de generación, juventud, cortejo, amistad y pertenencia.