Vicente Vallés y el arco mortal que acabó con Kennedy
El periodista y escritor presentó esta mañana su trabajo en el Museo Casa Botines Gaudí de León

Vicente Vallés y José María Viejo.
Un dispositivo de tres francotiradores dispuestos en forma de arco. Vicente Vallés explicó ayer cómo tuvo que ser el operativo del comando que asesinó al presidente Kennedy. Lo sabe porque uno de esos equipos le explicó en un documento —que el periodista de Atresmedia conserva y que utiliza para su novela La caza del ejecutor— por qué una sola persona no pudo haber cometido el magnicidio.
El director del informativo de Antena 3 visitó ayer la ciudad para presentar su último libro, una historia de espionaje geopolítico, guerra híbrida e intriga internacional. Vicente Vallés, presentado por el director de Onda Cero en Castilla y León, Luis Cañón, manifestó que para la elaboración de su obra anterior, puso en marcha todos los contactos posibles para entrevistar a espías del CNI sin resultado. «Fue entonces cuando escribí a un correo de la CIA que aparecía en la página web de su página y me contestaron de inmediato». El escritor explicó que esa misma noche le pusieron en contacto con un espía con el que mantuvo varias videoconferencias que le ayudaron a perfilar el rostro de sus personajes. Entre otras experiencias que aparecen en la novela destaca por ejemplo cómo se desarrollan los seguimientos entre los servicios de inteligencia.
El periodista tuvo tiempo además para hablar de la profesión y de la tensión entre periodismo y poder que se vive en la actualidad. «Ahora es más difícil hacer periodismo en Estados Unidos que nunca. Trump hace que echen a los que considera incómodos de la Casa Blanca o no les lleva en los viajes oficiales. Incluso ha logrado que despidan a humoristas de las cadenas de televisión», citó para decir a continuación que en España la presión también es dura, si bien destacó que no llega tan solo por parte de los políticos. «Las redes sociales se han convertido en un medio hostil para nosotros», dijo. Vallés reflexionó sobre dónde reside el poder hoy en día para concluir que, a su juicio, se encuentra muy repartido. «No tienen más que ver cómo un sindicato, el de inquilinas, ha logrado que el Gobierno se mueva y apruebe dos decretos en casi 48 horas».
Acerca de la posibilidad de que Pedro Sánchez convoque elecciones generales si hoy el Congreso derriba sus leyes sobre vivienda, el escritor se muestra escéptico. Para empezar porque, según destacó, no puede perderse de vista el hecho de que el Gobierno ejecuta, pero la capacidad de decisión la tienen otros. «Además, los pensamientos de Moncloa son inescrutables», ironizó y preconizó que el presidente tiene la voluntad de agotar la legislatura. «Otra cosa será que vea que algo pueda beneficiarle en sus expectativas electorales».
No obstante, y a la luz de las causas judiciales que enfrentan tantos sus correligionarios como su familia, el periodista llega a la conclusión de que el principal incentivo es aguantar todo lo que pueda porque sabe que quien detenta el poder tiene más capacidad de influencia.
Sobre la capacidad real de Rusia de influir en las democracias occidentales, Vicente Vallés se muestra claro y defiende que la intención de Vladimir Putin es generar problemas en aquellos países en los que detecta debilidades. «Su objetivo es crear tensión y polarizar. Por eso apoya a fuerzas extremistas, sean de derechas o de izquierdas».
Descartó dar la razón «en nada» al que calificó de sátrapa. «Putin no puede dar consejos a las democracias», zanjó. No obstante, concedió que las dictaduras siempre tienen una ventaja sobre las democracias y es que estas no pueden jugar en el corto plazo porque las políticas impopulares hacen perder elecciones, problema que no tienen los regímenes autoritarios. Para ejemplificarlo, empleó las palabras de Jean Claude Juncker, expresidente de la Comisión, para quien el problema de los políticos en Europa es que saben lo que tienen que hacer pero no cómo hacerlo para ganar las elecciones. Por ello, Vallés considera que los partidos deben llegar a acuerdos a largo plazo. Por último, rechaza la posibilidad de que se produzca un fraude electoral como ocurrió en España en 1936. «Tenemos un sistema analógico que es una gran ventaja porque cuenta con la presencia de apoderados que hace muy complicado falsear los resultados». No obstante, alertó de lo que finalmente pueda ocurrir con la ley de nietos si los cientos de miles de descendientes de emigrantes y exiliados logran votar.

Vicente Vallés presenta su libro en León

Vicente Vallés presenta su libro en León

Vicente Vallés presenta su libro en León

Vicente Vallés presenta su libro en León

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