Un pueblo de León lanza avellanas en una fiesta de más de 400 años vinculada a una leyenda entre cañaverales

Matanza de los Oteros conserva una celebración en la que la casa del mayordomo ocupa un lugar central y una antigua regla marca cómo honrar a la patrona

El popular reparto de avellanas, durante la fiesta de la Cañamona en Matanza de los Oteros. MEDINA

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En Matanza de los Oteros, las avellanas se lanzan al aire para que vecinos y visitantes las recojan. El reparto, acompañado de vino, es uno de los actos más reconocibles de La Cañamona, la fiesta dedicada a la Virgen del Rosario que se celebra el primer fin de semana de octubre. Detrás de esta escena hay una tradición religiosa cuya regla está fechada en 1595 y una leyenda que explica el nombre con el que el pueblo conoce a su patrona.

El relato transmitido en la localidad cuenta que la imagen primitiva de la Virgen fue encontrada entre unos cañaverales. De aquel hallazgo procede, según esa explicación popular, la denominación de La Cañamona. La historia pertenece a la tradición local: permite conocer cómo se ha contado el origen de la devoción, aunque no constituye por sí sola una prueba documental de que el descubrimiento sucediera de esa manera.

También el alimento repartido tiene su propia historia. Las crónicas antiguas de la celebración mencionan que antes se entregaban semillas de cáñamo para recordar el encuentro con la imagen. Con el tiempo llegaron las avellanas que hoy protagonizan el convite.

Un momento del reparto de avellanas que se produjo en la fiesta de la Cañamona del año pasado en Matanza de los Oteros. JESÚS F. SALVADORES

El Ayuntamiento sitúa el origen de la regla que rige la celebración el 2 de febrero de 1595. Su capítulo 23 establece cómo debe celebrarse la Fiesta del Rosario. La información municipal sostiene que sus mandatos se han mantenido, con las adaptaciones necesarias al paso del tiempo. Entre aquella fecha y 2026 han transcurrido 431 años.

La casa del mayordomo

El reparto tiene un lugar concreto: la casa del mayordomo. Allí se reúne el público para recibir el vino y recoger las avellanas. La responsabilidad de preparar el convite recae en la persona que ocupa ese cometido, una figura que da a la celebración una dimensión doméstica además de religiosa.

La costumbre aparece también en el Tradicionario de Fundación Telefónica, elaborado con testimonios sobre celebraciones del medio rural. La aportación dedicada a Matanza describe cómo mayordomos o mayordomas lanzan las avellanas y comparten vino y chocolate. El testimonio destaca, además, el regreso de personas vinculadas al pueblo para participar en las fiestas de su patrona.

La celebración de este octubre

En 2026, el programa situó las fiestas entre el 2 y el 6 de octubre. El reparto de avellanas y vino estaba anunciado para el sábado 3, después de las vísperas religiosas en la ermita. La jornada incluía también una hoguera, fuegos artificiales y la Salve en honor a la Virgen del Rosario.

Los actos continuaban con la misa y la procesión del domingo, mientras que el lunes estaba dedicado a los cofrades difuntos. Para el martes, el programa reservaba los dulzaineros y tamborileros, una comida de hermanamiento de patatas con carne y el baile de despedida.

Una fiesta reconocida por la Diputación

La Cañamona figura en el listado de manifestaciones populares de Interés Turístico Provincial de la Diputación de León, con declaración en 2014. El reconocimiento identifica a Matanza de los Oteros como lugar de celebración y mantiene el primer fin de semana de octubre como referencia en el calendario.

Cargando contenidos...

La ermita de la Virgen del Rosario forma parte, además, del patrimonio que destaca el Ayuntamiento, que fecha su torre en época mudéjar. Junto al edificio religioso, el municipio conserva bodegas subterráneas vinculadas a la elaboración artesanal de vino.