Alumnos de la Escuela de Cine de Ponferrada ruedan en las calles de la ciudad su primer corto, «Perros muertos»
¡Se rueda!
Las calles de Ponferrada se conviertieron ayer en plató del corto «Perros muertos»
El puente del ferrocarril de Ponferrada y la parada de autobuses de la calle general Gómez Núñez se convirtieron ayer en improvisados platós de calle. Bajo el plástico transparente de la marquesina del bus, cables, actores, mesas de sonido, micrófonos de jirafa y cámaras. En las proximidades decenas de curiosos -sobre todo jubilados y amas de casa con bolsas del cercano supermercado- que se preguntaban qué era «todo aquel jaleo». Todo aquel jaleo era el estreno del rodaje del primer corto de los alumnos de segundo curso de la Escuela de Cinematografía del campus ponferradino. Se titula Perros muertos y su director es Francisco Martínez, que está ayudado en la dirección por Guillermo Navajo. Es una obra muy personal que, teniendo como nexo de unión a una joven con un llamativo vestido de color rojo intenso, aborda cuestiones como las injusticias sociales, el desasosiego personal o la tremenda deshumanización del momento actual. El rodaje, según explicó la productora Sonia Pacios, durará cuatro días si todo marcha según lo previsto y los actores y técnicos -todos ellos alumnos de las distintas especialidades de la Escuela de Cine de Ponferrada- deberán currar un mínimo de ocho horas diarias. Peregrinarán por distintos escenarios urbanos de la ciudad con su vieja furgoneta Nissan Vanette -denominada pomposamente coche de producción 3-, que irá cargada hasta los topes con todos sus cachivaches. El resultado final será un corto de final de prácticas de diez minutos de duración. El intenso trabajo de cuatro días frenéticos quedará reducido en último término al tiempo que se tarda en tomar un café con leche. Terminado este primer corto y sin apenas respiro, los alumnos de la Escuela de Cinematografía se lanzarán a rodar nuevas mini-películas sin interrupción hasta el próximo mes de julio.