Las jubilaciones y la falta de relevo abocan al cierre a 100 talleres de coches de León en 5 años
El sector pierde más del 40% de la plantilla desde 2021 y la espera para una reparación es de tres meses

Un alumno durante una clase de Mecánica en su centro de formación.
La falta de profesionales jóvenes y bien formados y la carencia de piezas lastran el sector de los talleres de mecánicos en la provincia de León que en poco más de cinco años se han reducido más de un 20%. La sangría es mayor en el personal. Los trabajadores han caído entre un 40 y un 50% en el mismo periodo. «El futuro no es halagüeño», lamenta el presidente de la Asociación de Talleres de Reparación de León, Jorge Gutiérrez, quien apunta a que la crisis del sector no llega por falta de trabajo, sino que, insiste, se centra en esa falta de relevo generacional y en los recambios, lo que genera una lista de espera ya cronificada en tres meses, como antes del verano.
«El trabajo no es fluido y cargamos con una mochila de varios meses de espera. Tenemos los mismos problemas que todos los trabajos manuales», apunta Gutiérrez. En 2021 en la provincia de León había 500 talleres mecánicos, de los que 170 se encontraban en la ciudad leonesa y su entorno. Hoy quedan 400 y en León ciudad se han perdido una veintena. Pero sangría se ha ensañado sobre todo con el personal: de los tres mil trabajadores de hace cinco años tan sólo quedan en torno al millar, según los datos que maneja la Federación de Empresarios Leoneses, a la que está adscrita la asociación provincial.
Los talleres que han cerrado en este periodo han sido los que contaban con más personal y los que han abierto son más pequeños, necesitan menos trabajadores. Así continúan los que sobreviven, con menos técnicos, lo que aumenta las listas de espera para los clientes. «Ya no se llega a más. Hacemos horas extras, ajustes en los horarios, madrugamos para adelantar el trabajo, pero no damos a basto», señala Jorge Gutiérrez. La carencia de personal es tal que ha relegado a un segundo plano otro de los problemas que asola al sector: los talleres ilegales.
La falta de relevo generacional parece ser una de las claves que más afecta al sector. La frase de que un taller cierra por jubilación suena ya algo común en el sector. «La media de edad en el gremio es muy alta, todos los días se oye que se cierra o se traspasa un taller porque no se encuentra relevo a una jubilación», añade el presidente de la asociación provincial, quien añade a esta crisis el «grave problema de la formación».
«Los temarios de la Formación Profesional no están actualizados. Los talleres ya trabajamos con coches eléctricos o híbridos y en los centros todavía hablan a los alumnos del starter o del estrangulador que llevaban los 600», comenta con ironía Jorge Gutiérrez, para añadir: «La FP está obsoleta, se necesita un temario que se adapte a las necesidades reales, en el que los estudiantes trabajen los programas informáticos con los que trabajamos los talleres hoy en día».
El escaso interés de los jóvenes por el trabajo de mecánico es otro de los lastres del gremio. «No es lógico que vengan a hacer las prácticas sin el carné de conducir. A los jóvenes ya no les gusta el motor, les interesan otras cosas», lamenta Gutiérrez, con un sector que se ha quedado sin vocaciones. A todo ello se suma el alto coste de las prácticas, ligada a la Formación Dual, que no hace rentable acoger alumnos en formación porque después no se quedarán tras la alta inversión de tiempo y de costes en el periodo que permanecen en la empresa.
«El precio de la mano de obra con las artimañas de las compañías de seguros, que quieren ahorrar y pagan lo mismo que hace diez años y apuestan por recambios que no son originales nos pone en un compromiso a los talleres con los clientes», relata el presidente de la Asociación de Talleres de Reparación de León, quien suma el hecho de que hay marcas de coches que actualmente ya no cuentan con piezas para coches fabricados tan sólo hace dos años. «Hay marcas que trabajan así y te dicen que no hay plazos de entrega, como ocurre con los microchips», añade.
La crisis de los talleres de coches en la provincia de León se agudiza también como consecuencia de la edad media de los vehículos de los leoneses. «El parque móvil tiene una edad muy alta y a veces es difícil encontrar piezas porque ya están descatalogadas», remata Jorge Gutiérrez. «Entre las soluciones que vemos, como ya hacen otros sectores, es contratar a gente de otros países. Ya hay muchos trabajadores que han llegado de países de América Latina y en otros talleres se está contratando a gente de Marruecos que, aunque son limitados con la electrónica, son muy buenos», relata el presidente de la Asociación de Talleres de Reparación de León.