Soprano
«Estoy deseando cantar en el Auditorio»
Con las entradas prácticamente agotadas desde hace semanas, ya que el concierto se tuvo que aplazar por causas familiares, Ainhoa Arteta actuará en León el sábado, dos años después de un espléndido recital en el Teatro Emperador, y lo ha
La soprano vasca ofrecerá un recital con temas de García Abril. Considerada una de las mejores voces del panorama internacional, Arteta confiesa que está deseando cantar en el Auditorio y reencontrarse con el público leonés. -Hace ahora dos años que usted cantó en el Teatro Emperador un recital con romanzas de zarzuela y otras composiciones de autores españoles y ahora vuelve estrenando Auditorio con este homenaje a Antón García Abril, ¿qué tiene de singular su música? -Antón García Abril es además de un gran compositor, una excelente persona, a la que tengo el privilegio de tener como amigo. Desde hace años incluía canciones suyas en los programas de mis recitales, y este año, en el que el 19 de mayo cumplió 70 años, he querido hacerle un homenaje dedicando la segunda parte del programa a su obra para voz y piano. Son canciones muy cálidas y cercanas, escritas con gran sensibilidad y con textos de poetas españoles. Por su parte, él ha tenido la gentileza de escribir un tríptico con textos de Machado expresamente para mí, obra que cerrará el programa. -¿Tiene referencias del Auditorio? -Del Auditorio Ciudad de León tengo muy buenas referencias, y me han comentado especialmente su excelente acústica. Estoy deseando comprobarlo yo misma y también reencontrarme con el público leonés, de cuya acogida en mi anterior visita a su preciosa ciudad, guardo muy buenos recuerdos. -Cada vez que usted canta en León se agotan las entradas, ¿qué significa para una cantante saberse admirada por un teatro entregado? -Como ya le he dicho, guardo con especial cariño el recuerdo de mi visita a León hace dos años. El público leonés es muy cálido y expresa efusivamente su opinión, algo que los artistas siempre agradecemos. Cuando un artista sale al escenario y ve el teatro lleno, siente por una parte gratitud por el interés hacia su trabajo y, por otra, una gran responsabilidad para que pueda responder a este interés. Nuestro trabajo, todo nuestro esfuerzo, desvelos y sacrificios, tienen como fin el poder transmitir al público la belleza de la música y las emociones que en ella depositaron los poetas y los compositores. -Hablando de públicos, su carrera internacional la ha llevado a actuar en diferentes países, ¿dónde ha encontrado al público más entregado y cual es el más entendido en lied? -La opinión del público es la más válida para mí. La gente viene al teatro, paga sus entradas y está predispuesta para que el artista pueda transportarlos al mágico mundo de la música. Si lo consigue, los aplausos premian su trabajo, si no... los aplausos de cortesía y, a veces, incluso la falta de aplausos, son el veredicto que no se puede apelar. El nivel de exigencia siempre es el mismo, es una cuestión de respeto hacia el público que el artista siempre debe tener en mente. La técnica como tal la pueden apreciar unos pocos (los profesionales) pero para la belleza no se necesitan fórmulas y traducciones. Una buena actuación se caracteriza por el resultado que ha causado en el público: si comunicas con el público y sientes que la gente respira contigo, es la recompensa más grande para un intérprete. -¿Cuenta mucho a la hora de interpretar el contar con un acompañante de la talla de Roger Vignoles, como estaba anunciado, o de Lorenzo Bavaj que es con quien cantará en León? -Como bien sabe, en la música de cámara la importancia del pianista es enorme, dado que somos dos intérpretes de una misma obra. El hecho de pensar y sentir la música de la misma forma es fundamental. Tener como compañero en este camino a un pianista como Roger Vignoles es todo un lujo. Pero en esta ocasión voy a cantar junto al pianista Lorenzo Bavaj, con quién realizaré toda esta gira de recitales-homenaje a Antón García-Abril. Es un pianista excelente, con el que me siento muy cómoda. -¿Prefiere cantar ópera o lied? -Son dos géneros muy distintos y cada uno de ellos me proporciona unas satisfacciones y unas experiencias que no me da el otro: en el aspecto puramente teatral, la ópera; en el de la comunicación más íntima y directa con el público, el recital... Puesta a elegir uno de los dos, prefiero quedarme con ambos. Creo que son perfectamente complementarios y en mi humilde opinión, los cantantes que además de dedicarse a la ópera, cultivan la música de cámara, tienen una diversidad de expresiones, matices y colores que les diferencian de los demás. -Hay directores que suelen imponer su ley sin importarles demasiado las condiciones ni las exigencias del solista, ¿se ha encontrado con maestros de esta tipo que suelen ser más dictadores que directores? -Los maestros firman como máximos responsables una producción artística, por lo que imponen sus criterios tanto en las cuestiones musicales, como en la elección de los cantantes o, incluso, la producción escénica. Afortunadamente, los maestros con los que he trabajado hasta ahora nunca me han impuesto su criterio por autoridad, puesto que respetan y entienden a los cantantes. En la música, dentro del estilo y las notas escritas en la partitura, cada artista aporta su visión y sentido personal y es muy importante que esta visión sea compartida, cuando se trata de un espectáculo tan completo como la ópera.