Pese a la deficiente acústica del recinto, el público mostró su entusiasmo desde el principio
Que diez años no son nada
El grupo Hombres G convocó anoche en su concierto a 5.000 leoneses en la Plaza de Toros
La Plaza de Toros fue escenario anoche del reencuentro del grupo Hombres G con sus seguidores leoneses. Alrededor de 5.000 personas, un público formado mayoritariamente por gente de entre veinte y treinta años, salvo contadas excepciones, se reunió anoche en el coso leonés para escuchar a una de las bandas que ha hecho historia en la música de este país. El preceptivo apagón con el que se suelen inicar este tipo de eventos provocó un rugido entre los asistentes, entregados de antemano, que recibió a la banda como si fueran héroes. Los primeros compases del tema Voy a pasármelo bien fueron recibidos con un entusiasmo que, por momentos, hacía recordar tiempos pasados. «Hola Leoooón....., estamos encantados de estar aquí después de tantos años. Esperamos pasarlo de puta madreeee...», las palabras de David Summers, cantante y líder del grupo, provocaron el mismo efecto que los primeros acordes de El ataque de las chicas cocodrilo , su segundo tema. Al estilo de un gigantesco guateque, el concierto se fue desarrollando en un in crescendo que fue contagiándose desde las primeras filas. Al contrario de lo que suele suceder, el público eligió la arena en detrimento de las gradas, que presentaban un aspecto bastante desolador, salvo la zona central. Pero, pese a la discutible acústica del recinto y la ausencia de pantallas de vídeo que «acercaran» un poco más la imagen del escenario, el concierto fue un absoluto éxito en cuanto a participación y disfrute de los asistentes. Tras diez años de inactividad, Hombres G han vuelto a copar los primeros puestos de ventas con un repertorio que se ha mantenido vivo pese al cambio generacional. Nunca antes Sufre mamón o Marta tiene un marcapasos sonaron tan actuales.