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La cerámica se hace un hueco entre los grandes
El artista polaco Román Szczepanowicz expone en la Casa de las Carnicerías su obra realizada a partir de la luz del Mediterráneo y las técnicas artesanas de los maestros valencianos de Manises

Román Szczepanowicz posa junto a su obra
Román es polaco y tiene un apellido imposible, Szczepanowicz. Llegó a España a principios de los años noventa y en tierras levantinas se encontró con el sol y la cerámica. Ambas cosas le interesaron y con la vibrante luz mediterránea como inspiración, decidió dedicarse a conocer las técnicas artesanas de los ceramistas. Pasó por la Escuela de Diseño de Valencia, y aprendió las técnicas clásicas de Manises. Después vendría un tiempo de intensa investigación y el acercamiento a las propuestas de las milenarias técnicas japonesas del Baku. Todo ello para convertirse en un experto ceramista que emplea los materiales de su oficio de una forma original y distinta, aunque en algunos casos también es capaz de demostrar que puede ejercer como hábil artesano que crea platos o jarros, pero lo suyo es la creación pura, el empleo artístico de las posibilidades del horno cerámico, para conseguir efectos pictóricos de indudable belleza. Una obra muy original Relieves, murales, esculturas y piezas de torno forman el muestrario del artista que visita estos días la Casa de las Carnicerías de la Obra Social de Caja España. Sobre su obra ha dicho el Decano de la Real Academia de Cultura Valenciana, Juan Lladró, «es una búsqueda de calidades y colores que realzan las formas que va creando. Sus trabajos son sobrios, sobre todo en los esmaltes, el color llamativo lo emplea en escasas ocasiones, como es habitual en el norte de Europa. Sus piezas más significativas son jarrones o botellas decorativas, platos ornamentales de formas cuadradas con relieves caprichosos de matices férreos que consigue creando atmósferas sofisticadas nacidas de su imaginación». «En esta exposición -explica Román- presento una muestra de distintas etapas de mi proceso creador, ocupando el espacio que la cerámica ofrece en sus múltiples posibilidades, lo que me permite expresar mi fascinación por la naturaleza, el gusto por lo étnico, el placer por el trabajo al torno, la mirada sobre el mundo que me rodea». Comenta el artista que su formación como botánico le ha servido para descubrir similitudes sorprendentes entre las formas naturales y el modelado. «Encuentro una gran cercanía entre lo biológico y la cerámica. Con el paso de los años he ido profundizando en la creación a través del conocimiento de nuevas texturas, de colores diferentes y milagrosos que aparecen como por arte de magia después de la cocción de las piezas. Creo que tengo ante mí un largo camino y espero que estos trabajos de la exposición sean del agrado de los leoneses», asegura. Lugar: Casa de las Carnicerías. Hora: De 19.00. a 21.00 horas. Los festivos, de 12.00 a 14.00.