| Reportaje | Nostalgia musical |
Quiero tenerte cerquita
Las orquestas pioneras de la provincia convirtieron el patio de la Diputación en una gran pista de baile con la música de los 50

El palacio de los Guzmanes fue el escenario para este concierto
Que la música de los cincuenta y sesenta aún sigue teniendo tirón y adeptos, no cabe la menor duda y si no que se lo pregunten a los cientos de personas que ayer noche se dieron cita en el Patio de los Guzmanes para bailar al son de algunas de las piezas más pedidas en aquellos años en los que la música era tan joven como nosotros. Boleros, pasodobles, tangos, valses, cumbias, jotas, corridos y música popular leonesa y de otras latitudes, convirtieron por unas horas en una gran pista de baile, con auténtico sabor tradicional, el patio de la Diputación, donde jóvenes parejas de setenta años y otras del momento, volvieron a tenerse muy cerquita en ese tango arrabalero, en aquel vals de elegantes salones burgueses, en ese bolero canguilón y lacrimoso hecho de desengaños y nostalgias o en ese pasodoble festivo y rompedor que llevaba por delante a quien osara no apartarse de la trayectoria de unos brazos enarbolados y de unas piernas veloces y marchosas. Los inolvidables Cirolines, aquellos que comenzaron al son de una dulzaina y con el tiempo se convirtieron en una de las orquestas más cotizadas de la provincia y del país. Sus herederos de ahora, «Los Majos» de Jiménez de Jamuz con José Majo a la trompeta, Silvestre Majo, a la batería, y Santiago, Miguel y Manolo Majo al saxo alto, volvieron a llenar con esa música tan genuina esa noche leonesa donde el tiempo de detuvo por unos instantes en ese cuadrilátero de piedra y luz al son de Toda una vida que nos trajo recueros de tiempos no recobrados pero si vividos. Brisas del Sil, la Orquesta Armonía, Yalex, Los Trevinca y Los Realengos, fueron las otras formaciones que amenizaron la noche con sus piezas más genuinas y sus sones más inconfundibles hasta trasformarlo todo en una gran romería de luz, música, voz y nostalgias. Que este merecido homenaje no quede sólo en eso, y de nuevo el año próximo volvamos a verles reunidos junto a otros grupos que todavía permanecen en el olvido.