La Consejería de Cultura aprueba el Plan de Fomento de la Lectura 2006-2010, con 46,7 millones
La Junta fomentará la lectura haciendo socios de las bibliotecas a los bebés Librerías y editoriales
El objetivo es que la propia familia inculque el gusto por los libros desde los primeros años

La consejería tiene la pretensión de aumentar los hábitos de lectura
Lograr que el 60% de la población castellana y leonesa adquiera el hábito de la lectura y que al menos un 50% sea usuario de las bibliotecas públicas de la comunidad son los dos principales objetivos del Plan de Fomento de la Lectura que ayer aprobó la Junta y entre cuyas medidas más novedosas destaca el envío de un carnet de biblioteca a todos los bebés que nazcan a partir de ahora. Así lo anunció la consejera de Cultura, Silvia Clemente, tras la reunión del Consejo de Gobierno, celebrada ayer con motivo de la Semana Santa. Según explicó, el Plan prevé más de cincuenta actuaciones diferentes para los próximos cinco años con una inversión global de 46,7 millones de euros. En el ámbito de los hogares, la Junta tratará de encauzar a los niños hacia la lectura desde el mismo momento de su nacimiento, por lo que, además del carnet de biblioteca que se remitirá a todas las familias que acaben de tener un bebé, los padres recibirán material de apoyo didáctico destinado a que puedan ir inculcando a sus hijos el gusto por los libros desde la más tierna infancia. Al margen de esta original iniciativa, el Plan se centra especialmente en dos grupos de población, como son los jóvenes entre 14 y 25 años y los mayores de 65 años, por ser los que menos leen, así como en el ámbito rural. Por ello, la Consejería de Cultura pretende ampliar y mejorar notablemente la red de bibliobuses que actualmente recorre los municipios rurales de la comunidad. Clemente explicó que Castilla y León cuenta con el parque de bibliobuses más extenso de España, -con un total de 30, lo que supone la mitad de todos los que existen en el conjunto del país-, y que se espera aumentar en cinco más cada año. Biblioteca digital Además de actual en el ámbito de las escuelas, el plan pretende mejorar los servicios y las infraestructuras de la red de bibliotecas públicas de la comunidad, 220 en total, implantando las tecnologías de la información y la posibilidad de acceder a Internet desde todas ellas. Además, y a partir de ese mejor acceso a la sociedad de la información, una de las actuaciones más ambiciosas de este plan será la puesta en marcha de una biblioteca digital en el plazo de tres años. El objetivo es que todos los ciudadanos puedan consultar los fondos de cualquier biblioteca desde su propio hogar. Actualmente, los índices de lectura de Castilla y León, donde un 40% de la población tiene carnet de biblioteca, se sitúan por encima de los del conjunto de España pero todavía lejos de los europeos por lo que el plan pretende que la lectura deje de ser «una obligación para convertirse en una aficción», según afirmó Silvia Clemente. Junto a los hogares, las escuelas y las bibliotecas, el Plan de Fomento de la Lectura, que contiene un total de 60 actuaciones diferenciadas, también incide en el mundo editorial y en el sector de las librerías. En este sentido, la consejera de Cultura, Silvia Clemente, anunció que en los próximos días el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, presentará la colección recopilatoria de las obras de los premios Castilla y León de las Letras. Asimismo, la Junta también apoyará con este plan a las editoriales de la comunidad, promoviendo un foro de lectura de Castilla y León y a través de la firma de convenios con estas entidades para facilitar su presencia en ferias y certámenes. En cuanto a la compra de libros, Clemente destacó que el 74% de los lectores practican el ámbito con obras adquiridas por ellos mismos, frente al 53%, lo que pone de manifiesto que en la comunidad «se regalan pocos libros». La población inmigrante, cada vez más numerosa en el conjunto de Castilla y León tampoco pasa desapercibida en este Plan de Fomento de la Lectura, en el que se prevé la creación de bibliotecas multiculturales, sobre todo en aquellas zonas de la comunidad con mayor presencia de extranjeros. Por último, el plan, en el que están implicadas las Consejerías de Cultura, Educación, Familia, Sanidad y Fomento, establece la puesta en marcha de un Observatorio permanente para el seguimiento de todas estas medidas así como de los índices de lectura en la comunidad.