
El director japonés Takeshi Kitano
Tras el éxito de los ciclos de cine indio y coreano, programados oportunamente para cumplimentar la exposición colectiva Fusión -que recoge aspectos de la cultura oriental dentro de la colección del museo-, ahora llega un ciclo dedicado al cineasta japonés Takeshi Kitano. Debutó en 1989 como realizador. Tras un grave accidente de tráfico al cual sobrevivió milagrosamente y que le obligó a someterse a una complicada operación de cirugía estética, su actitud hacia la vida cambió. Se convirtió en un pintor en activo y este cambio se notó también en sus películas que se volvieron más estética. Con Flores de Fuego consiguió el León de Oro del festival de Venecia. Tres de la películas que proyectará el Musac a partir del domingo, Violent Cop (1989), Boiling Point (1990) y Sonatine (1993), plasmando las características de la mafia Yakuza. Como actor, Kitano también aparece en películas de otros directores. Captó por ejemplo la atención internacional por su papel en Merry Christmas Mr. Lawrence. de Nagisa Oshima, con quién volvió a colaborar en la película Gohatto (1999) de carácter épico-samurai. Después de una prolífica carrera de 25 años, Kitano es una de las personalidades más relevantes en Japón y un rostro muy conocido de la televisión. Tiene una visión renacentista del mundo. No en vano, ha escrito novelas, historias cortas, ensayos y poesía. Paralelamente ha seguido siendo dibujante y pintor. Considerado como un creador de culto en el panorama cinematográfico occidental, su reconocimiento en su país natal viene derivado de sus apariciones como cómico y presentador de televisión. Con un ritmo narrativo basado en sugerentes planos estáticos, estructurados rítmicamente a través de un montaje sincopado, Kitano desgrana una a una sus obsesiones en torno al mundo de la Yakuza.