El director leonés Felipe Vega reflexiona sobre la soledad en su película «Mujeres en el parque»
Adolfo Fernández, Blanca Apilánez, Vega, Barbara Lennie e Hidalgo
El cineasta leonés Felipe Vega presentó ayer entre sonoros aplausos y algún conato de pateo su séptimo largometraje, Mujeres en el parque , dentro de la competición oficial de la Seminci. La película, primera de las tres españolas que este año optan a la Espiga de Oro, describe con precisión y lucidez la vida de una atípica familia y la soledad que atenaza a cada uno de sus miembros. El realizador lanza al espectador al abismo emocional en el que acaba de sucumbir la pareja formada por Daniel (Adolfo Fernández) y Ana (Blanca Apilánez). Alrededor del hombre deambulan la propia Ana (con quien está en trámites de divorcio); Mónica (Bárbara Lennie), la hija; y Clara (Emma Vilarasau), supuesta culpable de la crisis del matrimonio. «Es una historia de relaciones, de dolor y amor a partir de hechos más o menos reales que les sucede a personas normales y que nos resultan muy cercanas», dijo Vega, quien firma el guión junto a Manuel Hidalgo.