Los trabajos corrieron a cargo de la Fundación del Patrimonio Histórico
La iglesia de Santa María del Azogue en Valderas luce retablo
Hoy tendrá lugar el acto de recepción de los trabajos de restauración de esta excepcional pieza
El retablo mayor de la iglesia de Santa María del Azogue, en la localidad leonesa de Valderas, ha vuelto a recobrar su antiguo esplendor. La Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León (entidad conformada por la Junta y todas las cajas de ahorros de la comunidad) entrega hoy los trabajos de rehabilitación de esta hermosa pieza del siglo XVI. Al acto acudirá, además del alcade, Donato Caño, y otros representantes de la población, el presidente de la fundación y de Caja España, Santos Llamas, y el presidente de la Comisión Ejecutiva de la fundación, Matías Pedruelo. Tal y como informa la propia Fundación del Patrimonio, el retablo se halla en la cabecera de la iglesia de Santa María del Azogue, la única que ha llegado a nuestros días como parroquia de las seis que llegó a tener esta importante población terracampina. La cabecera del templo alberga un hermoso retablo, obra del primer Renacimiento, adaptado al perfil de las bóvedas que lo cobijan. Este retablo mayor está realizado en madera tallada, dorada y policromada, sirviendo su arquitectura de soporte tanto a escenas pictóricas como escultóricas, todas ellas de gran interés estético. Según fuentes de la fundación, el estado de conservación del retablo antes de iniciarse la restauración era «francamente malo». Así que antes de comenzar con los métodos de conservación y restauración se procedió a documentar el estado de partida, tomándose muestras a las que se sometió a los pertinentes análisis físico-químicos. Las aportaciones Para la restauración se ha invertido una cantidad cercana a los 240.000 euros, de los cuales la fundación aportó 190.000 euros, y el resto, la Diócesis de León. Este trabajo, iniciativa de Caja España, fue elegido entre muchos otros tanto por la calidad e importancia del retablo y las piezas que lo componen como por el hecho de que se encuentra dentro de una iglesia declarada Bien de Interés Cultural como es el templo de Santa María del Azogue de Valderas. El retablo tiene diez tablas pintadas con escenas como La Anunciación , La Natividad , La Epifanía y La Circuncisión del Señor . Además, en el primer cuerpo, hay cuatro relieves, que representan, entre otras secuencias bíblicas, La matanza de los inocentes y La huida a Egipto , y otro más en el ático, con la imagen del Cristo Crucificado. Esta pieza renacentista, atribuida a un discípulo de Berruguete, se encontraba en mal estado sobre todo por la gran acumulación de polvo y suciedad y por el traslado que sufrió en los años cuarenta del pasado siglo a causa de unas obras de urgencia. Los restauradores aseguraron que esta manipulación, el desconocimiento de los sistemas de anclaje y el mal estado del soporte, que había perdido elementos tanto estructurales como decorativos, «son circunstancias que han contribuido a aumentar los daños». Así, durante el proceso de rehabilitación se realizó un pormenorizado estudio histórico «para que la composición recuperase la lectura iconográfica que tenía al principio y dejarla en las mejores condiciones posibles».