Actriz
«El erotismo siempre engancha, incluso en 'CSI'»
La sexta temporada de la famosa serie llega hoy a las pantallas de Telecinco con nuevos desafíos en el que es, a decir de Mary Marg Helgenberger, «el mayor show de la televisión»

La actriz es Catherine Willows en «CSI. Las Vegas»
Mary Marg Helgenberger es la actriz de televisión que más ha llamado la atención desde la pequeña pantalla en los últimos cinco años, y todo gracias al personaje de Catherine Willows. Marg se convierte cada semana en la serie CSI. Las Vegas (Telecinco) en la criminalista de moda. Orgullosa de su papel, la actriz confiesa que es muy excitante ser un icono de la pequeña pantalla. Natural de Nebraska y dedicada a la escena desde su adolescencia, Marg está casada con Alan Rosenberg, también actor, con quien tuvo a su único hijo, Hughie. -Su personaje en «CSI. Las Vegas» ha cambiado la idea de los personajes femeninos en la televisión. Digamos que ahora la representación de la mujer es más real. Muchas jóvenes eligen ser criminalistas porque les atrae su personaje. -Es cierto. A mí me encanta que las jóvenes y las mujeres me paren en la calle y me digan «nos encanta tu personaje, es una mujer directa que no ha comprometido su feminidad, ni es una mujer 'hiperdura' y antipática». -Es una criminalista con mucho encanto. -Para mí es una satisfacción que las jóvenes tengan la oportunidad de ver el trabajo de los criminalistas y les divierta. Es algo nuevo que sin duda esta teniendo un gran impacto en todo el mundo. Resulta maravilloso que tantas mujeres elijan esta profesión por mi personaje o la manera en la que yo lo represento -Usted lleva seis años trabajando en «CSI». ¿Piensa en la posibilidad de cambiar, de buscar otra serie u otro personaje cinematográfico? -Encajo en ese perfil y durante mucho tiempo he buscado la forma de moldearlo. Espero que, con el tiempo, tenga la oportunidad encarnar otros perfiles. -¿Qué tiene usted de ella y ella de usted? -Nos hemos intercambiado un poco. Ocasionalmente nos confundimos. Mi marido, a veces, me dice en casa: «Deja de ser tu personaje en la serie». Y yo no sé qué quiere decir exactamente, pero sin duda lo que ve en televisión lo ve en ocasiones en mí. Esto me hace pensar. Debo analizarlo con detenimiento. -¿Está preparada para explorar la sexualidad de su personaje en esta nueva temporada? -Claro que sí. El erotismo siempre engancha. Además, vestir solo con los abrigos de laboratorio puede resultar realmente tedioso. -¿Cree que los guionistas han decidido ahondar en el sexo del personaje para que usted se divierta? -Es posible. Todo el mundo quiere vernos interpretar diferentes aspectos de un personaje, ver la vida de una persona desde muchos ángulos. A los actores nos encanta hacerlo. -Cuando ve cómo los productores de otros show contratan a mujeres que son clones suyos, pero más jóvenes, estilo «NCIS», o «Cold Case», o «Sin Rastro», ¿qué se le pasa por la cabeza? ¿Le asusta pensar que están tratando de copiarla? -Suelo tomarme ese interés como un cumplido. Tampoco lo he pensado mucho, aunque me he dado cuenta. Es muy curioso ver cómo Hollywood sigue ciertas pautas. -¿Rodar «CSI» durante tanto tiempo ha cambiado su vida y la de su familia? -Ha sido algo difícil. Últimamente estamos funcionando mejor. Los productores han tratado de ayudarnos a todos porque hasta hace muy poco tiempo hemos estado trabajando de noche y muchos días de madrugada. Estoy agradecida por tener trabajo, pero es muy duro como madre no estar más cerca de los tuyos. -Sentirse un icono de la moda y de la belleza deber ser tremendamente halagador. -Este personaje ha sido una gran oportunidad para mí. Ahora, además, tengo ocasión de descubrir el mundo de la moda gracias a la serie. Me invitan a estrenos, me regalan trajes, me llaman diseñadores para que vista sus creaciones... Esto jamás me hubiera sucedido sin CSI . -¿Es cierto que en la serie todo el mundo se siente como en familia? -Completamente cierto, pero tengo que confesar que me pareció grotesco que echaran a dos actores para luego volverles a contratar. Eso generó disgusto en el equipo y los productores. Representamos el mayor show de la televisión y no podemos dar mala imagen, especialmente cuando se trata de subir el sueldo a los protagonistas.