EL INVENTO DEL MALIGNO | Entrevista | JUAN RAMÓN LUCAS | Periodista |

Heterofobia «Los españoles estamos resignados al abuso»

Presenta en TVE-1 el programa «El ojo público del ciudadano» y a partir de septiembre se hará cargo de las mañanas de RNE

Publicado por
JOSÉ JAVIER ESPARZA Mercedes Rodríguez - colpisa

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LES ESTÁ yendo muy bien a José Luis Moreno y a Telecinco con Escenas de matrimonio , esos breves gags de sátira conyugal que primero se emitieron en el Noche de fiesta de TVE-1 y ahora, apenas transformados, ocupan por verano el lugar de Cámara café . Felicitaciones a los afortunados promotores de la idea: la apuesta les ha salido bien. Lo cual no obsta para declarar que Escenas de matrimonio es una de las cosas más deplorables que hemos visto en los últimos años. Este espacio coge el tópico recurso del humor conyugal , lo pasa por la trituradora de Moreno y nos sirve en vaso de cobre una pasta sanguinolenta que se diferencia poco del veneno. Lo primero que choca en Escenas de matrimonio es que todo es inverosímil. Estas parejas de Moreno son algo inconcebible. Entre los cónyuges sólo hay malos sentimientos; jamás una palabra amable o un gesto tierno; de amor, ya ni hablemos. Pero, entonces, ¿por qué están juntos? Si se odian tanto, si son incapaces de mirarse sin rencor, o desprecio, u odio o indiferencia, ¿por qué no hacen las maletas y se van cada uno por su lado? Esas situaciones son rigurosamente incomprensibles en la España del divorcio-exprés . El retrato amargo de una vida conyugal intolerable, guerra cotidiana, diario baño de hiel, podía valer en la España de los setenta (y, por cierto, no dejó de tener su influencia en los hábitos sociales), pero hoy es algo perfectamente absurdo, con apariencia monstruosa, la imagen misma de «lo que no puede ser», como un Bestiario medieval. Luego está, por supuesto, la imagen que estos gags dan del matrimonio: un pozo de miseria y maldad, donde es imposible que surja cualquier sentimiento positivo, cualquier luz que alumbre la existencia; una forma de vida dominada por el sufrimiento, la agresión, la violencia (de momento, sólo psicológica, pero todo se andará). Mensaje implícito: sólo se casan los estúpidos o los malvados, únicos especimenes que pueden sobrevivir en un ambiente tan profundamente viciado. Si aplicáramos los parámetros de juicio que dispensa el lobby gay , cabría hablar abiertamente de heterofobia : Escenas de matrimonio es un relato destinado a mostrar que el matrimonio tradicional es una abominación intolerable, propia de gente degenerada y torva, una forma inferior de estar en el mundo. Viniendo el producto de donde viene, es difícil pensar que este mensaje es casual, no deliberado. Más bien parece que el objetivo de Escenas de matrimonio es expresamente ese: denunciar el matrimonio como ejemplo supremo de lo peor. Y a los hijos, enseñarles lo despreciables que pueden ser sus padres. El periodista asturiano Juan Ramón Lucas vive un buen momento profesional. Después de una intensa etapa en la radio, se dio a conocer entre el gran público tras presentar los informativos de Telecinco. Pero quiso ampliar su registro y condujo magazines en distintas cadenas que tuvieron irregulares resultados. Ahora está al frente en TVE-1 de un programa a la medida de un profesional de la información, El ojo público del ciudadano , que cada semana compite con las ofertas de entretenimiento a base de denunciar atropellos a los consumidores. Por otro lado, a partir de septiembre se pondrá al frente de las mañanas de RNE (Radio 1). -Es difícil que un programa de consumo pueda competir en horario estelar con el puro entretenimiento... -Estamos compitiendo con un programa de servicio público. Hablamos de asuntos que nos interesan en nuestro día a día y el público ha empezado a quedarse. -Da la impresión de que los consumidores españoles protestan poco. -Los españoles, como decía el director de TVE al presentar este espacio, tenemos la autoestima muy baja. Estamos demasiado habituados a resignarnos al abuso con la vieja frase de «total, no voy a conseguir nada». -¿También el consumidor de televisión es acomodaticio y protesta poco? -En televisión si te molesta un programa, lo quitas. También es cierto que algunas cosas que dicen que molestan luego se siguen. El comportamiento del espectador es difícil de catalogar. El consumidor de televisión sigue la copla de y sin embargo, te quiero . -¿Somos también poco exigentes con quienes tienen el poder? -Ahí nos quejamos más. Pero aún así, los españoles tenemos poca confianza en la fuerza de la sociedad civil y hacemos poca presión. Pasaron aquellos tiempos de la Transición en que vivíamos ilusionados con un periodo de cambios, concienciados en que vivíamos un momento histórico. Ahora puede que haya un cierto cansancio y poca fe en que las instituciones sean realmente efectivas para expresar nuestras quejas. La respuesta que está obteniendo este programa o 'Tengo una pregunta para usted' demuestran que los ciudadanos buscan vías de escape ante esa desgana social. -Del programa de radio se ha dicho que será un España directo radiofónico... -En siete horas en directo tienes que estar por necesidad en la calle, buscar la cercanía con el oyente y llamar la atención de un público más joven. No puedo aventurar aún la estructura. Hay jóvenes que oyen la radio a través de internet. -Fuera de los informativos no es fácil encontrar en televisión un programa que encaje con el perfil de un periodista. -He hecho unos cuantos intentos en programas que no han terminado cuajando. Pero la prueba de que se pueden hacer buenos trabajos en el medio es El ojo público , que tiene un perfil periodístico. En los años que estado fuera de la información diaria he volado a diferentes alturas, bajando y remontando. La vida es así.

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