EL INVENTO DEL MALIGNO | Con detalle |
Cobayas Cuatro políticos en «Tengo una pregunta para usted»
El día 16 vuelve el exitoso formato de TVE-1 con las intervenciones de los líderes de IU, CiU, ERC y PNV
Bonita polémica televisiva en los Estados Unidos: un reality-show de la CBS que se llama Kid Nation y cuyos protagonistas son niños. Eso de Kid Nation , que es la Nación de los Niños, recuerda un poco a esa casa de muebles que se anuncia como la «república independiente de mi casa». La idea es parecida: cuarenta niños ocupan durante cuarenta días un pueblo abandonado de tipo far-west y crean su propio orden. El discurso subyacente es de tipo panfilista, o sea, «todo el mundo es bueno»: ahí están los niños, buenos por naturaleza y divertidos por definición, creando un mundo libre y simpático sin las ataduras de los adultos y de la sociedad mayor . Una utopía infantil, valga el pleonasmo. Los aficionados a la buena literatura recordarán una pieza similar, aunque con un espíritu opuesto: El señor de las moscas , de William Golding, donde una bandada de niños solos construían un orden parecido al infierno, de puro cruel. Golding conocía a los niños. Los utopistas, no. Este reality de la CBS parece, a primera vista, construido por utopistas. Los niños -dicen- tienen derecho (¿?) a crear su propio mundo con sus propias reglas. Para que el crimen sea perfecto, se emite a las ocho de la tarde con el objeto de que también los niños lo puedan ver (en horario norteamericano, después de cenar y antes de dormir). La polémica consiste en lo siguiente: los chavales -de entre ocho y quince años- no construyen su propio orden, sino que la producción de Kid Nation los somete a tal presión de reglas, pruebas y trabajo que aquello parece más bien un «campo de explotación infantil». Además ocurre que se ha prohibido a las familias de los chicos hablar con la prensa, de manera que el público americano ni siquiera tiene la oportunidad de ver esas riñas de gallinero entre parentelas concursantes que tanto gustan al público español. El productor del reality , Tom Forman, dice que se trata de responder a una cuestión vital: ¿Qué son capaces de hacer nuestros hijos por sí solos? El portavoz de una asociación para la protección de menores, Paul Petersen, discrepa: aquí los niños son poco menos que actores explotados y Kid Nation debería ser prohibido por «abuso infantil». En el fondo, lo que se reprocha al programa es su hipocresía: supuestamente es un himno a la libre espontaneidad de los niños, pero en la práctica es un experimento panóptico de vigilancia total, como denuncia el Boston Globe . Además, la productora llega al extremo de organizar al grupo infantil en clases y funciones, como en cualquier swsociedad adulta. Ahora el peligro es que a cualquiera de nuestros imaginativos productores patrios se le ocurra importar el modelo a España. El día 16 de octubre, a las 21:30 horas, vuelve Tengo una pregunta para usted , el exitoso espacio de participación ciudadana que subió espectacularmente la audiencia de TVE-1 con las intervenciones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, que convocaron más de cinco y seis millones de espectadores, respectivamente. En esta tercera ocasión, la cadena pública ha invitado a Gaspar Llamazares, líder de IU; Durán i Lleida (CiU), Carod-Rovira (ERC) más el representante que designe PNV ya que se había convocado a Josu Jon Imaz antes de anunciar su salida de la presidencia del partido nacionalista. El presidente de la Corporación RTVE, Luis Fernández, aspira a que estas mismas fuerzas, junto a PSOE y PP, vuelvan a la cadena pública durante la campaña electoral para protagonizar uno de los dos «grandes debates» que propone el medio a los grupos parlamentarios. «Desde febrero tienen la invitación», señaló Fernández tras su comparecencia ordinaria en el Congreso de los Diputados. El otro debate que espera celebrar TVE es el cara a cara entre Zapatero y Rajoy, que también pretenden conseguir las principales cadenas privadas. «Si hay un sólo debate, espero que sea en TVE, si hay dos o tres, también espero que uno sea en la cadena pública», sostuvo Fernández tras su intervención parlamentaria. No obstante, la posición del PP sigue siendo abiertamente crítica hacia TVE. La diputada 'popular' Macarena Montesinos volvió a arremeter en la Cámara Baja contra «el sectarismo» de los informativos de la cadena pública. Fernández observó que no le gusta hablar de objetividad al referirse al medio sino de rigor y pluralismo. «La postura de RTVE debe ser de subjetividad honesta», argumentó Fernández. «Se podrá decir que los telediarios son aburridos o pesados, pero es difícil mantener que pecan de un lado o de otro; a los españoles no les gusta que les mientan y si fueran de uno u otro partido se enfadarían», añadió el presidente de RTVE, que ya presagia que la campaña electoral dará «algún dolor de cabeza». Subvención y publicidad El aumento de la publicidad en TVE ha sido otro de los objetivos de las críticas de PP. A la pregunta de si se reducirán los anuncios, el presidente de la Corporación mantuvo que no está previsto de momento y garantizó que la cadena pública cumple con los 12 minutos por hora que marca la ley, la adaptación de la directiva europea conocida como Televisión sin fronteras . En materia publicitaria, el grupo público se mantiene a la espera de las determinaciones que marque el mandato marco, documento que aprobará el Parlamento y que tendrá una vigencia de 9 años, en el que se concretará el coste del servicio público y la presumible reducción de publicidad; y el posterior contrato-programa, que debe firmar RTVE con el Gobierno por un plazo de tres años. Mientras, el Gobierno aportará 500 millones a RTVE con cargo a los presupuestos de 2008, un 15,3% más que el año en curso. El presupuesto de la Corporación para el año próximo asciende a 1280 millones, de los que 500 millones provienen de la financiación del Estado mientras que otros 780 se obtienen a través de publicidad (730 millones) así como de la venta de programas. El gasto aumenta un 2%, aunque se incrementa hasta un 6% si se tiene en cuenta la inversión prevista para la cobertura de los Juegos Olímpicos de Pekín.