Los socialistas pedirán a la Junta medidas de conservación e investigación y un aula arqueológica
El PSOE exige protección urgentepara los petroglifos de Maragatería
Las «expediciones» de curiosos los fines de semana ponen en peligro los hallazgos megalíticos

Una mujer tumbada sobre uno de los yacimientos «megalíticos»
Localizar los petroglifos recién descubiertos en Maragatería se ha convertido en un reto para decenas de aficionados a la arqueología. Los fines de semana hay auténticas expediciones de curiosos, cuyo único propósito es hallar lo que se supone fueron lugares de culto «megalíticos». Llevaban aquí más de 4.000 años, pero nadie hasta ahora les había prestado la más mínima atención. Los procuradores socialistas Inmaculada Larrauri, Victorina Alonso y José Ignacio Martín Benito, acompañados por el experto y, en la mayoría de los casos, auténtico descubridor de los petroglifos, Juan Carlos Campos, visitaron ayer estas piedras milenarias, para averiguar su estado de conservación. El PSOE presentará en el Pleno de las Cortes de Castilla y León una pregunta para saber si la Junta tiene planes para proteger estos yacimientos prehistóricos. Los socialistas propondrán a la Junta que estudie algún grado de protección para unos petroglifos únicos. En segundo lugar, el PSOE también reclamará a la administración autonómica que encargue la oportuna investigación a especialistas en este tipo de representaciones prehistóricas. Asimismo, los procuradores socialistas quieren crear en la zona un aula arqueológica que permita explicar todos los restos que vayan apareciendo. Por último, reclamarán a la Junta la contratación de un guía, que haga funciones de vigilante los fines de semana. El objetivo es evitar expolios y daños sobre unas piedras que, a pesar de haber durado más de cuatro milenios, podrían ser destruidas en unos meses. Fiebre por la arqueología Juan Carlos Campos ha sido el único que se ha preocupado hasta la fecha por preservar estas obras de arte megalíticas. «La gente subía con los coches hasta el mismo yacimiento», denunció ayer la procuradora Victorina Alonso. Campos ha colocado estratégicamente algunas piedras que obligan a hacer el último trayecto a pie, para evitar que los curiosos dañen accidentalmente los petroglifos. Desde que a principios de febrero se hizo pública la existencia de las dos grandes rocas grabadas con petroglifos, se ha desatado una verdadera «fiebre» por la arqueología y por este tipo de hallazgos en toda la comarca. Algunos vecinos han iniciado una especie de «competición» por ver quién encuentra nuevos petroglifos. Saben que algunas de estas piedras megalíticas se han reutilizado a lo largo de los años, como demostró Campos con las fuentes de Filiel y Lucillo, construidas con petroglifos decorados con motivos de desarrollo circular, algún cruciforme y cazoletas.