| Crónica | De barrera a grada |
Espectáculo en todos los rincones
Los alardes de monta y el entusiasmo de los rejoneadores pusieron en pie a los aficionados

No hay rincón de la plaza de toros en el que no se produzca la anécdota o no surja la curiosidad. Desde el ruedo hasta el tendido y la grada, desde los toreros a los espectadores. Incluso la banda, que trabaja sin descanso en esta plaza. Curioso patrocinador para quien vive, en buena medida, de la potencia pulmonar. Mientras, quien más quien menos trata de inmortalizar el momento. Los más, en los tiempos que corren, con móviles todoterreno, que son de todo y, además, teléfono. Otros, en cambio, optan por la tradición. Cuántas ferias habrá visto la cámara de fotos del aficionado que acude al coso con todo lo necesario para pasar una tarde de toros según manda la tradición. Y la tradición manda, sobre todo, torería. La hubo ayer a lo grande. En los caballeros, pero sobre todo, en unas cuadras que merecen puerta grande.