Diario de León

| Entrevista | Gustavo Postigo |

«Hacer una afición lleva muchos años»

Gustavo Postigo lleva quince años volcado con la plaza y la feria de León

Gustavo Postigo lleva quince años volcado con la plaza y la feria de León

María Jesús Muñiz Prieto
León

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Gustavo Postigo tiene por costumbre hablar poco, pero claro. Empresario taurino, entre otras muchas facetas, hace quince años compró la ruina de lo que había sido la plaza de toros de León, y salvó el emblemxático edificio para anunciarla como «la más bonita de España». Y puso a su feria de San Juan en un lugar destacado del calendario taurino. Innovador, convencido de lo que hace a pesar de que es complicado adivinar qué resortes mueven a los aficionados, sigue empeñado en que los festejos de ocho toros tienen adeptos en León. «Es sólo media hora más de festejo, quien no lo quiera es porque no le gustan los toros». -En el ecuador de la feria del aniversario, ¿qué espera de los dos festejos que quedan? -Siempre espero más. Otra cosa es que mis deseos se hagan realidad. -Ha traído a las máximas figuras para la corrida del aniversario, ¿está satisfecho con el resultado? -La realidad es que he hecho todo lo posible por reunir a las máximas figuras del toreo y la ganadería de Jandilla, pero no ha tenido una respuesta mayoritaria de los aficionados. No sé, me hace dudar un poco de mi salud mental, o de la de los aficionados taurinos, ambas cosas muy preocupantes. Procuraremos corregir las dos. -Sobre el papel era un cartel que tenía que haber llenado la plaza. -Sí, no sé si será por la crisis o porque me he confundido y lo acepto. Quizá mis gustos como empresario y como aficionado no han coincidido con la mayoría, aunque han ido muchos a la plaza. Es una plaza muy grande y es difícil llenarla. Y también hay que tener en cuenta que cuando yo cogí la plaza de León llevaba siete años cerrada y hacer afición lleva muchos años. -Usted también está de aniversario, ha cumplido quince años con la plaza -A veces hemos tenido más gente, tampoco es para disgustarse excesivamente, porque esta es una de las cosas que pasan en los negocios, el público responde unas veces mejor que otras. -Pero desde que ustedes gestionan la plaza la feria de San Juan de León se ha hecho un hueco importante en el calendario de la temporada taurina. -Es una de las ferias más importantes, por la categoría de la plaza pero también por la de la ciudad y la del empresario. -Dice que siempre ha estado enamorado de esta plaza, y la sigue anunciando como la más bonita del mundo. -Porque es verdad. Puedo haberme confundido en el cartel del día de San Juan, pero en la apreciación de la plaza no. Es como decir que un cuadro de Velázquez es una birria, pues no, está contrastado universalmente. La belleza tiene unos extremos y ya está. -Pero este edificio tiene muy poco que ver con el que compró. Hoy está recuperada, hay cubierta, se utiliza todo el año,... Han sido muchas inversiones. -Ahora está en un momento excepcional. La plaza siempre ha tenido la gracia del proyecto original, pero cuando la compré estaba en situación de ruina. Estoy muy orgulloso de haberla recuperado, no sé cuánto tiempo estará en mis manos o en las de mi familia. Pero esté en manos de quien esté es un edificio emblemático, que debe ser un orgullo para la ciudad. Qué más da que la Catedral sea de los curas o de las monjas, el caso es que esté ahí. -Ha sido una apuesta personal. -Por supuesto, y ahí seguiremos. -Volviendo a la feria, intentó traer hasta el último momento a José Tomás, ¿qué falló? -Al final dijo que no toreaba en la zona centro hasta septiembre. Son personajes que tienen una programación exacta y su forma de entender la vida; y por más que intenté convencerle de que la afición leonesa es muy cariñosa, de que la plaza tiene muy buenas características para su toreo, porque no hay viento; de que ni siquiera había peligro con los chaparrones de esta época,... De todas formas no podría haber venido aunque le hubiéramos contratado, porque está cogido. Se ha perdido la corrida de Alicante, de Badajoz y perderá la de Algeciras de mañana. -Este tipo de fenómenos, como el de José Tomás, ¿está poniendo muy caro organizar festejos? -No, lo de José Tomás es una cuestión de fuera del toro, un acontecimiento mediático que no tiene nada que ver con el arte de Cúchares. Pero está claro que ha sido un revulsivo muy grande para la afición, con él se ha reflejado verdaderamente lo importante que es torear y que aquí no hay fingimiento respecto a la vida y la muerte como en el teatro. Aquí no te dan una espada de hojalata, los pitones si entran hieren y pueden terminar con la vida. -Las ganaderías que trae a la feria son las que piden los toreros, ¿le gustaría traer algo más "torista"? -Podría ser, pero las figuras del toreo se acoplan con ganaderías que para ellos reúnan las condiciones para tener un gran éxito y abrir la puerta grande. La corrida de mañana de Zalduendo ha venido aquí desde que inauguramos la plaza, y hasta se ha idultado un toro suyo; es una ganadería que generalmente es de garantía para los toreros. Y de la de San Juan de Jandilla embistieron cinco o seis toros. Ya es un éxito grande. -Para esta feria ha organizado también una corrida alrededor de Javier Castaño. Siempre ha apostado por los toreros de la tierra. -Sí, y eso que la gente a la hora de gastarse el dinero se olvida de la regionalidad, y más en una regionalidad tan confusa como es esta. Hay dos toreros del Reino de León, Javier Castaño y Javier Valverde; y un torero que ha triunfado en Madrid cortando la primera oreja de la feria de San Isidro, Joselillo, se ve que puede ser una gran figura del toreo. Es una ocasión buenísima para él. -¿Cómo llamaría a los aficionados a acudir a este festejo, que puede que no tenga toreros tan populares pero desde luego es muy interesante? -Los aficionados se lo van a pasar muy bien, y la ganadería es de auténtica garantía, de Manolo Sánchez Dalp, procedencia Domecq, y van a embestir los toros. -Y la de mañana sábado va a ser la del público, aunque sea otro distinto al que hemos visto estos días. -Los buenos aficionados van a ir el viernes y el sábado, pero es verdad que hay otro público que va en función de los atractivos de la fama y la popularidad. Los toros es un espectáculo muy atractivo, brillante, de mucho colorido; y la gente aunque no entienda mucho se lo pasa bien. -Durante unos años intentó consolidar un festejo en la fiesta de San Froillán, ¿lo tiene olvidado o piensa recuerarlo? -Olvidado no está, pero tienen que darse las condiciones para organizarlo: toreros con atractivo, que vea yo que los aficionados lo están reclamando,.. Porque yo tengo que hacer caso a los aficionados, conocectar con sus gustos; no puedo andar a mi aire, soy un empresario. Como aficionado no puedo elegir sólo lo que a mi me gusta, porque a lo peor no es del gusto de la mayoría y son ellos los que tienen que llenar la plaza.

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