Desde que en 1928 publicó su primera obra, el poeta leonés no ha dejado de escribir ni un día
Crémer recibe la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2008
El Consejo de Ministros otorga el galardónen reconocimiento a su trayectoria poética

Imagen de archivo del poeta y periodista del Diario Victoriano Crémer
león
El centenario poeta leonés Victoriano Crémer recibía ayer el reconocimiento del Consejo de Ministros, que, a petición del titular de Cultura, César Antonio Molina, acordó otorgarle la Medalla al Mérito en las Bellas Artes 2008. Hace cuatro años el Consejo de Ministros le concedía la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo. Dos galardones -"junto a otros como el Nacional de Poesía, el Premio de las Letras de Castilla y León o el reciente Gil de Biedma-" que revalidan la trayectoria de uno de los grandes poetas contemporáneos. Crémer, que ayer traía de cabeza al Ministerio de Cultura -"porque el poeta hacía oídos sordos a las insistentes llamadas para comunicarle el galardón-", suele decir que no espera nada y que no quiere nada. Olvidado por los poetas de camarilla y salón, Crémer es la poesía; la historia de la poesía del último siglo. Ni siquiera él se recuerda a sí mismo sin escribir poesía. Cumplidos los 102 años no hay día que Crémer no se siente frente a su vieja máquina. Primero, para enviar su columna a este periódico; después, para desnudar su alma y para desahogar sus recuerdos. Dice el crítico del Diario José Enrique Martínez que la poesía de Crémer es como un «río de aguas continuas, sin cortes de principio a fin», ya que sigue siempre una «línea característica, sin grandes cambios», con una constante «preocupación» por la problemática existencial, «la angustia de la vida y la muerte».
Los grandes poetas, como los grandes novelistas, escriben siempre el mismo libro. Porque, ¿hay algo más certero que la muerte? ¿y algo más trágico que la vida?
Puede que Crémer se entere hoy por su periódico de que le han «colgado» otra medalla...