La separación comenzará la próxima semana y aglutinará a un equipo de expertos multidisciplinar
Un láser obtendrá imágenes en 3D de las lápidas antes de su extracción
Un hospital de campaña velará por la integridad de las estelas para su traslado a Pallarés

La mayoría de las estelas pueden contemplarse facilmente al estar en el exterior del lienzo
león
El Ayuntamiento pondrá en marcha un verdadero hospital de campaña junto a la muralla con el fin de evitar que las lápidas romanas puedan correr algún riesgo durante su extracción. El arquitecto encargado de la rehabilitación de este tramo del lienzo, Melquiades Ranilla, ha subrayado que durante varios meses el equipo que dirige ha realizado una serie de estudios para asegurar que la separación de las estelas se realizará sin sorpresas. El arquitecto subraya que el problema principal al que se enfrentan en este proyecto es que las lápidas funerarias están amalgamadas a la muralla, casi como si fueran ladrillos, lo que dificulta mucho su extracción. «En la mayoría de los casos que conocemos, las estelas se liberan después de un derrumbe, pero en este hay que sacarlas de la fábrica, lo que puede generar muchos problemas», explica.
Por esta razón, la próxima semana se habilitará un operativo totalmente novedoso que estudiará las condiciones físicas de cada lápida, monitorizará el proceso de extracción de manera individualizada y pondrá en marcha «in situ» un sistema de primeros auxilios que asegure la integridad de las piezas. Además, Melquiades Ranilla añade que cada una de las lápidas sufrirá un proceso de limpieza, consolidación y embalaje con el fin de que lleguen al Museo de León en las mejores condiciones posibles.
Documentación por láser
Por otro lado, este centro contará con un equipo multidisciplinar que realizará la documentación de cada una de las lápidas, mediante una interpretación filológica y un estudio historiográfico de las mismas. En este sentido, hay que precisar que podría darse el caso de que se extraigan estelas funerarias de familias que ya se han documentado por lápidas previamente encontradas. Asimismo, y con el fin de obtener una imagen precisa del lapidario, un scanner obtendrá una foto en tres dimensiones de cada una de las estelas. El procedimiento, uno de los más novedosos de cuantos se han realizado en España, se servirá de un láser que radiografiará cada medio milímetro de las lápidas. Melquiades Ranilla explica que uno de los objetivos de esta iniciativa es conservar toda la información de los protagonistas de estas piezas. «De esta manera, y en el caso de que durante la restauración se borrara algún nombre, esos datos no se perderían», añade. Además, el láser aportará información acerca del material en que están construidas y las patologías que sufren.
La extracción de las lápidas comenzará probablemente la próxima semana, toda vez que el Ayuntamiento ya ha recibido el dictamen de la Comisión de Patrimonio de la Junta. En cualquier caso, los técnicos consideran que el proceso de separación de estas piezas no se prolongará más allá de los tres meses.
Una vez se extraigan, las lápidas se llevarán al Museo de León, donde serán restauradas. No obstante, para llevar a cabo esta labor de recuperación se deberá contratar a varios especialistas por cuanto que Pallarés tan sólo dispone de un profesional a cargo de este departamento, con lo que no puede asumir en solitario la rehabilitación de todas estas lápidas.
Las estelas, con «epitafios» esculpidos, se encuentran en el paño exterior de la muralla, en el llamado cubo de las Clarisas, pero no eran visibles por la espesa capa de mugre que las recubría y por hallarse a unos cuatro metros de altura desde el nivel del suelo. Se trata de grandes bloques de piedra de materiales tan diversos como mármoles de distintas tonalidades, granito y caliza.