EL INVENTO DEL MALIGNO | ROSA BELMONTE

No estás solo

Publicado por
ROSA BELMONTE
León

Creado:

Actualizado:

EN EL INVIERNO de tantos descontentos, los comunicadores apocalípticos espuman. Aquí y allí. Nuestros federicos ( con programa de televisión en Veo), nuestros gatos al agua y nuestros «más se perdió en Cuba» (el título es lo único optimista del espacio de Intereconomía) tienen en EE.UU. su equivalente en Fox News, la cadena de noticias conservadora que robó la cartera a CNN y MSNBC con el drama y la opinión (agitados, no removidos).

Después de unos malos momentos durante las largas primarias demócratas, la cadena de Murdoch vuelve a lo suyo. Con Bush languidecían. Con el «socialista» Obama se ponen las botas y hasta les sacan brillo, convertidos en la voz de la oposición (y de la ira). Ahora mismo, la estrella de la cadena de cable es Glenn Beck, con 2,3 millones de espectadores ¡a las cinco de la tarde!

Glenn Beck, al que esta semana ha dedicado un artículo The New York Times ( «prensa elitista de izquierdas»), lo mismo anuncia el camino hacia el socialismo que Dios está siendo atacado, con espectáculos hipnóticos que incluyen vídeos con cartelones apocalípticos o una gran pantalla detrás donde se muestran inquietantes paradas nazis.

Beck, con raíces en la comedia, es un predicador que gesticula, llora y actúa. A unos les asusta. A los suyos les conmueve y estimula (hay quien lo critica comparando su discurso con el que llevó a Timothy McVeigh a volar el edificio de Oklahoma en 1995). «No estás solo», suele decir como un mantra alguien que se identifica con Howard Beale, el personaje de Peter Finch en Network, película ambientada en la crisis del petróleo.

Se identifica Beck con el I-™m mad as hell (Estoy muy cabreado), la arenga de Beale frente a las cámaras mientras Faye Dunaway se relame con la audiencia.

Cargando contenidos...

Con formas parecidas (y con los precedentes de los evangelistas radiofónicos durante la Depresión), Beck roba como nadie, Paco, los corazones de una enorme minoría que siente no estar representada. Suele decir: «Si tomas lo que digo como el Evangelio eres tonto». Pero esta parte cala menos en su audiencia. ¿Cuál es la gran diferencia entre la gran televisión dramática de Beck y nuestros predicadores en la TDT? El espectáculo. That-™s entertainment. Lo nuestro, programas de radio por televisión para muy adeptos.