El hijo del panadero de Villafranca, un «artista global»
Antonio Gamoneda le llama «el artista global», pero en un acto junto al recientemente fallecido Antonio Pereira, nuestro tan recordado escritor se daba a conocer ante el público como «el hijo del ferretero de Villafranca», y Mestre, a su vez, como «el hijo del panadero».
Defínase como se defina, el hecho cierto es que Juan Carlos Mestre es uno de los grandes escritores y artistas plásticos españoles, uno de los más sorprendentes, uno de los más originales y, como poco, uno de los más honestos. Desde sus primeros poemarios, Siete poemas escritos junto a la lluvia o La visita de Safo saltó al Premio Adonais de 1982, que consiguió con Antífona del otoño en el valle del Bierzo . Tras éste seguirían Las páginas del fuego , La poesía ha caído en desgracia (premio Jaime Gil de Biedma) o La tumba de Keats . Ha recibido el Premio Nacional de Grabado y expuesto su obra gráfica y pictórica en Europa y América. «Solo hay un acto, escribió Malraux, -”le gusta contar a Juan Carlos Mestre-”, sobre el que no prevalecen ni la negligencia de las constelaciones ni el murmullo eterno de los ríos: es el acto mediante el cual el hombre arranca algo a la muerte».