Entrevista | Pedro Rabanal Martínez | Ex Director General Corporativo de la Cultural
«La Cultural tiene en caja lo justo para hacer frente al mes de enero, nada más»

Pedro Rabanal se había ilusionado con su labor en la Cultural antes de presentar la dimisión.
Pedro Rabanal presentó su dimisión veinte días después de haber aceptado el cargo de director general corporativo para el que fue nombrado por el consejo de administración de la sociedad anónima deportiva, por la unanimidad de todos los consejeros, incluidos los representantes municipales. En la hora del adiós, el ya ex director general corporativo analiza la labor realizada durante los días que permaneció al frente de la nave culturalista como hombre con todos los poderes.
-"¿Por qué dimite como director general corporativo de la Cultural SAD?
-"Dejo el cargo porque la Cultural como sociedad anónima deportiva que es no tiene viabilidad económica ni tampoco deportiva. Además, desde el primer día no se me ha dejado hacer el trabajo para el que fui encomendado.
-"¿Por qué afirma que la sociedad no tiene viabilidad económica?
-"No lo digo sólo yo, sino el administrador concursal de la Cultural. Emilio Guereñu sabe perfectamente que a partir del mes de febrero no hay dinero en caja para continuar haciendo los pagos que genera la sociedad deportiva. Guereñu ya ha manifestado públicamente que la sociedad necesita capital y que hay unas ayudas procedentes del Ayuntamiento de León, que están presupuestadas y que debían de haberse ingresado el pasado mes de noviembre y que todavía no se han pagado. Se trata de cantidades importantes. Por la tardanza en el pago de otras ayudas de ejercicios anteriores se han dado casos en los que la Cultural ha tenido que pagar hasta 300.000 euros (50 millones de pesetas) en intereses y que la entidad bancaria nos haya mandado a paseo al ejecutar esta deuda.
-"¿Por qué dice que la sociedad no es viable en el apartado deportivo?
-"Juzgo lo que veo sobre el terreno de juego y lo que veo es que la plantilla de la Cultural no está bien trabajada, porque no es normal que haya futbolistas dentro del equipo que llevan cuatro kilos de más en sus cuerpos. Es como si llevaran una losa de cuatro kilos en su espalda durante cada uno de los partidos que juegan. Durante los días que ejercí mi cargo en la Cultural les transmití a los jugadores la necesidad de estar en el peso para rendir de acuerdo a las posibilidades de cada uno, pero sin esa losa tan pesada. Si uno es profesional lo debe ser para todo, no sólo para exigir el pago de su nómina a final de mes. Los jugadores tienen que pensar que mientras mejor vaya la empresa para la que trabajan mejor les irá a ellos. Por este motivo, a través de diálogo traté de hacérselo ver, con el fin de que en una fecha que se cumplirá dentro de algunas semanas dejaran de llevar esa pesada losa de algunos kilos de más.
-"¿Por qué mantiene que no se le ha dejado hacer el trabajo para el que fue encomendado?
-"Porque desde el primer día se ha torpedeado mi labor desde muchos frentes. Creo que lo primero, cuando llega una persona a cualquier cargo de que se trate se le debe de dejar hacer su trabajo. Pienso que todo el mundo tiene derecho a demostrar lo que sabe hacer durante un periodo de tiempo, pero a mí no se me ha dejado. Hubiera querido que me hubieran dejado y que después se hubiera criticado o valorado mi trabajo. No ha sido así y me duele, porque allá donde he ejercido como profesional creo que lo he hecho, a mi modesto entender, bien. Ahí están mis treinta años dedicados a la banca y mi esfuerzo y dedicación en Empresarios Leoneses. De las personas a las que vendimos viviendas, incluso protegidas en aquel momento, nadie se ha quejado de nada, sino todo lo contrario. Gente compradora se ha hecho muy amiga mía y ahora me ha dado ánimos para que dé marcha atrás en mi dimisión. Se lo agradezco a todos.
-"¿Quién o quiénes le han puesto zancadillas durante estos veinte días al frente de la Cultural?
-"He tratado de desempeñar mi labor sin mirar para nada ni nadie, sólo para beneficiar a la Cultural, que es para lo que se me nombró director general, pero se han entrometido en mi trabajo. En primer lugar desde la concejalía de Deportes del Ayuntamiento de León, cuando yo había planificado una semana con las peñas y con los veteranos de la Cultural para preparar el vital partido ante el Izarra y el mismo día el Ayuntamiento presenta a cinco consejeros a la Cultural, sin tener en cuenta la ley de sociedades anónimas, que dice muy claro el número de consejeros dentro de una sociedad y los deberes que acarrea el puesto.
-"¿Qué planes tenía a corto plazo?
-"No he parado de trabajar desde que acepté el cargo. Apenas he tenido horas de descanso. He realizado entrevistas a gente del club, me he reunido con las peñas, que deben tener un trato preferente dentro de la sociedad, porque se trata de un apoyo inestimable para el equipo culturalista. Tenía intención de reunirme con Silvano, el presidente de la Ponferradina, con los presidente del Ademar, Pollán, con el del Baloncesto León, Joaquín Rodríguez, con el del Cleba, con el del Ram, con el del Atlético Astorga, el del Bembibre, el de La Bañeza... y así fomentar las relaciones con los clubes de León y provincia. Comencé esta labor pero no me han dejado culminarla. Tenía mucha ilusión con este cometido. Creo que he demostrado a lo largo de mi vida profesional mi habilidad para las relaciones institucionales.
-"¿Queda tan poco dinero en la caja?
-"Queda para enero. No para pagar todo lo de enero, pero para acometer el mes de enero con ciertas garantías. La Cultural tiene en caja lo justo para hacer frente al mes de enero, nada más.
-"¿Y después del mes de enero qué va a pasar?
-"Estoy harto de escuchar en alusión a los empresarios de la construcción de León la denominación de ladrilleros. Pues sí ladrilleros, pero los ladrilleros te ponen el dinero en Agelco, aquí en la Cultural, en Lagunair y en todo lo que significa riqueza para León. Que me digan lo que pone la hostelería y otros sectores. Si no se pone más dinero veremos a ver lo que pasa a partir del mes de febrero y marzo. Lo que está claro es que la sociedad no se disolverá porque tiene un capital y unas acciones de los propietarios.