La Cultural es un sentimiento
Comunicado pedro rabanal
El pasado mes de diciembre los socios propietarios de la plataforma Profutle y a su nombre el consejero delegado de la Cultural y Deportiva Leonesa SAD me solicitan que acepte el cargo para tratar al club de la posición en la que se encuentra. Una vez aceptado por mi parte, hecho que se produce el día 10 de diciembre de 2009, con fecha 30 del mismo mes, el consejo de administración me nombra director general corporativo de la Cultural SAD, por la unanimidad de todos los consejeros, incluidos los representantes municipales.
Debo de dejar clara constancia que los propietarios mayoritarios, con un 80 % del capital en todo este tiempo me han ratificado su confianza, incluso tras dimitir.
No ha sido así por parte de la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de León, ni por parte de los medios de comunicación siguientes: Cadena Ser, La Crónica de León y en menor medida Radio Marca y Leonoticias.com que, como es público y notorio, desde el primer momento se han dedicado a menoscabar mi función, usando en el caso de los dos primeros medios comentarios despectivos y ofensivos hacia mi persona.
Yo he llegado con muchas ganas de trabajar, tenía claro los objetivos a conseguir y aun siendo una tarea muy difícil creía tener fuerzas para conseguirlo, para ello he contado con unos colaboradores excelentes y muy cercanos: Don Óscar Romón, Don Darío Escolar, Don Iván Rodríguez, Don Alexander González y Doña Esther y muy pocos más que no cito para no quedárseme ninguno olvidado.
Hemos trabajado Don Emilio Guereñu y yo en total sintonía durante diecinueve días y ambos sabemos que el apartado económico esta en una situación muy difícil, al no haber sido aportadas en concepto de ayudas y patrocinio municipales.
Por todo lo expuesto y al estar torpedeando mi labor y la de mis colaboradores con fecha 20 presento mi dimisión irrevocable a las 19.00 horas ante los propietarios del club y así se lo hago saber al señor Alcalde. Pido perdón aquellos que confiaron en mí para esta meta y a todos aquellos que en estos veinte días haya podido defraudar tanto profesional como personalmente. ¡Aupa Cultural!