ATLETISMO. MUNDIAL de DOHA
Sergio refuerza su sueño de medalla
El gordonés se mete en la final del 3.000 tras una carrera que dominó de principio a fin marcando el ritmo necesario para luego dejarse ir y acabar tercero. El domingo le esperan Choge, Lagat y Bekele
Sergio Sánchez comandando la carrera por delante del catarí C-™Kerui, el etíope Gebremeskel, el marr
Sergio Sánchez ya está en la gran final de los 3.000. Su sueño de alcanzar la gloria en forma de medallas está así más cerca. Sólo 11 rivales pueden impedírselo. Eso sí, por lo demostrado ayer en las semifinales tendrán que sudar mucho para apartar al gordonés de su objetivo. Y es que Sergio, en la criba definitoria hacia la final en la que hasta el más pequeño detalle puede ser la tumba de cualquier favorito, no dejaba nada al azar. Correr la primera semifinal no era de su agrado pero para llegar a lo más alto hay que adaptarse a cualquier escenario.
Sergio sabía que una serie rápida en caso de cualquier despiste a la hora de acometer los metros finales podría resultar vital para salir airoso. Y así lo aplicó desde el primer metro. El gordonés fue el encargado de dirigir las operaciones. Su 2:35.28 al paso por los mil primeros metros lo decían todo. Porque además de situar el crono en un tiempo notable había dejado varios damnificados por medio. Vista la situación el gordonés se dejó ir. Pero la falta de ayuda por parte de sus rivales le obligaba a un nuevo cambio de ritmo. Con 5:15.02 al paso por el 2.000 la cosa pintaba bien. Máxime si apenas quedaban cinco en el grupo delantero. El trabajo estaba hecho y el leonés se limitaba a cubrir el expediente. Su pase a la final era un hecho. Al final Choge entraba primero en meta por delante de Gebremeskel, el propio Sergio y C-™Kurui. Por tiempos también pasaban Welday y Bellani. En la otra semifinal Bernard Lagat se imponía a Tariku Bekele, Mutahi y Jesús España logrando también su objetivo Rupp y Rashed. A todos se los encontrará Sergio en una final en la que la gloria está a su alcance. Por calidad y ambición no debe quedar.